Editorial

Ambiente de crisis económica

EL dato de inflación dado a conocer la semana pasada viene a confirmar que la impresión generalizada de crisis económica que se está instalando en la opinión pública española está fundada en poderosas razones. A un mes para que finalice 2007, la realidad ha pulverizado la, sin duda, demasiado optimista previsión del Gobierno y la subida de los precios supera ya en 2,1 puntos el 2 por ciento que el equipo económico encabezado por el vicepresidente Pedro Solbes había situado como objetivo oficial. Todo apunta, además, a que esta tendencia al alza no se va a corregir en los próximos meses. Pero más que mirar las estadísticas basta darse una vuelta por cualquier centro comercial de Andalucía para confirmar que llenar el carrito de la compra para, sin lujos de ningún tipo, alimentar a una familia se ha convertido en un empeño cada vez más complicado. En esta ocasión, la subida desmesurada de los precios está castigando significativamente a los productos que siempre se han considerado de primera necesidad, como frutas y verduras, leche, pollo o huevos. Todo ello no puede tener otra consecuencia que un retraimiento del consumo y lo que eso conlleva de ralentización de la actividad económica. A la situación creada por la subida de los precios hay que unir las subidas experimentadas por el Euríbor, que ha incrementado las hipotecas con las que la inmensa mayoría de las familias españolas financia la adquisición de su vivienda. Aunque el índice de referencia está empezando a dar muestras de que ha tocado techo e inicia una suave desaceleración, ésta no es todavía, ni mucho menos, suficiente para que se refleje en las cuotas hipotecarias, que en su renovación siguen experimentando aumentos sustanciales. Los dos capítulos que más condicionan la economía familiar -los gastos de funcionamiento diario de una casa y el pago de la hipoteca- están, por lo tanto, disparados. No es de extrañar que las Navidades se afronten en muchas casas españolas con la convicción de que estamos entrando en una crisis cuyo alcance todavía es difícil calcular.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios