La firma

Alan Antich Durán

Cien años sonando

Los prismas de la Semana Santa de Málaga Dentro de los sonidos que escuchamos estos días, destacan sobremanera por su peso en la misma los sonidos de nuestras bandas de cornetas y tambores

TODO cuanto se mueve a nuestro alrededor hace vibrar el aire. Si se mueve de tal manera que oscila más de aproximadamente 16 veces por segundo este movimiento se oye como sonido.

El mundo, entonces, está lleno de sonidos. Escuchen.

La ciudad de Málaga, como cualquier otra, cuenta con sonidos propios, unidos indisolublemente a ciertos entornos, tradiciones, periodos de su historia o épocas del año. Dado el carácter abierto de la misma, con un puerto integrado plenamente en el centro de la ciudad -y más aún ahora con el Palmeral de las Sorpresas- nuestra ciudad es rica en sonidos variopintos, desde las sirenas de los cruceros que atracan en los muelles; los aviones que sobrevuelan nuestra costa en busca de tierra firme o los sonidos de nuestras fiestas tradicionales, como la Feria o la Semana Santa. Atrás quedarán sonidos tan característicos como el del perchelero cenachero, el cual se ha convertido en auténtico emblema de nuestra ciudad.

Dentro del paisaje sonoro de Málaga, estos días de Semana Santa juegan un papel muy importante, y no sólo en lo referente al sonido, sino al resto de sentidos, pues la fiesta es tremendamente rica en expresiones sensoriales, desde la rica estética visual hasta los característicos olores de la época. Dentro de los sonidos que escuchamos estos días, destacan sobremanera por su peso en la misma y por su carácter representativo de la fiesta más allá de nuestras fronteras, los sonidos de nuestras bandas de cornetas y tambores.

Este año, además, celebramos el centenario fundacional de la primera banda de cornetas y tambores del mundo, la banda del Real Cuerpo de Bomberos de Málaga. Santo y seña del género, precursora de lo que hoy conocemos como "cornetas y tambores", en todas sus vertientes. No se engañen, las cornetas y tambores nacieron aquí, en Málaga. Somos depositarios de una centenaria tradición que hoy en día es una realidad en cientos de pueblos a lo largo de toda la geografía española.

En los últimos años, a raíz de la aparición de las normativas que regulan el ruido ambiental, la presencia de nuestras bandas en la ciudad ha estado en entredicho, pues para unos pocos sus ensayos hacen ruido. Estos ensayos son permanentes, ya que no están supeditados a una determinada actuación concertada para una fecha concreta, sino que los músicos ensayan durante todo el año. Debido las características acústicas de los instrumentos empleados y a la necesidad de que las actuaciones en su mayoría se producen en andando, es necesario compaginar los ensayos en interior con ensayos al aire libre.

A lo largo de su historia, estas formaciones han ido ocupando distintas ubicaciones en el entramado urbano de la ciudad para sus ensayos, dependiendo de múltiples factores. Así, se han ido generando distintos enclaves en Málaga que han quedado muy vinculados a estos sonidos de la corneta y el tambor, destacando la zona de Martiricos, la Avenida de Fátima, el Parque, Capuchinos, el Perchel y calles del casco histórico malagueño como Madre de Dios, donde ensayaba la mítica banda de la Cruz Roja. De todas ellas, la zona de Martiricos ha sido la más frecuentada por las bandas, incrementándose dicha presencia musical en los días previos a la Semana Santa, ya que diversos regimientos y bandas militares que venían a la ciudad para tocar en esos días, solían añadirse a las bandas que allí ensayaban para preparar la inminente salida procesional.

Las continuas denuncias y multas a las bandas por tocar en la calle ha hecho que la Agrupación de Bandas de Música Procesional de Málaga se fijara como primer objetivo dignificar la actividad de estas formaciones, mediando con las diferentes administraciones públicas para poder conseguir unas condiciones dignas de ensayos para las bandas, sin el acecho de los agentes de la autoridad. Tras años de negociaciones, y gracias a muchas horas de trabajo y estudio de toda la casuística, la situación ha llegado a un final positivo para todos, y la ordenanza de ruidos de Málaga reconocerá a partir de ahora a nuestras bandas como un hecho cultural propio de nuestra tierra, con lo cual se les permitirá realizar los ensayos tradicionales en la vía pública sin temor a posibles sanciones. Un gran paso, histórico, que no hubiera sido posible sin la dedicación de los responsables de las bandas, Dani, Kiko, Raúl, Faliño, Roberto, Vela, Jesús y Buba, que han sacrificado tiempo de los suyos y de su banda por el bien común; y que gracias a la mediación de Purificación Pineda, que ha puesto todo de su parte, comprensión al colectivo y una enorme capacidad de resolución, han conseguido solucionar un tema que meses atrás parecía imposible.

Disfruten de este espectáculo gratuito que es la Semana Santa; escuchen a nuestras bandas poner las notas musicales de esta ópera magna y valoren que para que ustedes puedan presenciar este espectáculo, estos músicos llevan 365 días ensayando para que todo siga sonando, al menos, otros cien años más.

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