Las dos orillas

José Joaquín León

Los años del hambre

COMO en el mundo de la moda tienen muchas ideas, de vez en cuando recuperan lo que se llevaba en otras décadas menos prodigiosas. Entonces vemos en las revistas esos bonitos reportajes de los Victorio&Lucchino, Custo, Delfín el lúgubre y demás: "Vuelven los 80", "Vuelven los 90". Entonces es cuando uno le pregunta a su esposa, mientras cambia el armario de invierno, por el paradero de ese bonito abrigo que tenía antaño, que era igualito al de las fotos.

-¡Qué antiguo! Ya no lo tengo. Lo llevé a la parroquia para los pobres.

Ese es el motivo por el que únicamente los pobres y los modelos van de plena moda, ¡qué le vamos a hacer!

Como en el mundo de la política tienen pocas ideas, de vez en cuando recuperan lo que se llevaba en otras décadas menos prodigiosas (esto ya lo he leído antes, ¿no?), pero ellos tiran hacia abajo. Ahora vamos por los años 40. Se lleva la política de la postguerra.

-Pero sin Franco.

Menos mal, siempre es un alivio. Pero al abuelo republicano y al tío nacional que fusilaron los tenemos ahí, como si hubiera sido ayer mismo, vamos a abrir las fosas de un momento a otro, y aunque está muy bien recordar a esas pobres víctimas de la sinrazón española, lo que ya no está bien es alimentar el mismo odio de los años 40, el mismo afán de revanchismo, olvidando la reconciliación de finales de los 70, cuando se puso la piedra en el Valle de los Caídos y se aprobó la amnistía.

Libertad sin ira, se cantaba. Pero ha venido el juez Garzón con la cara de sepulturero, que rima con Zapatero, y nos han devuelto a los años 40. Fíjense que está todo parecido, con tantas inundaciones; y España que no pinta nada en el mundo, porque somos neutrales y los aliados no nos invitan… Nadie se quiere señalar contra el Gobierno para evitar represalias. Y el hambre, hemos vuelto a los años del hambre.

-Bautista, coge mi cartilla de racionamiento, digo del paro, y después nos vamos al comedor de Cáritas.

-Y a ver si nos dan un abrigo de hace veinte años en la parroquia, que vamos a ir de plena moda, a la última.

En esta postguerra de la guerra de Iraq, que nos ha tocado vivir, hasta el marqués de las Papas Cocías va al comedor benéfico. Algunos han pasado del almuerzo de trabajo, a cargo de la empresa, al comedor benéfico, a cargo de Cáritas. Ese rumboso, sí, ese que iba al Rocío con champán francés, ya saben donde está: en el talego. Y si el señor marqués se permite el lujo de no echar a Bautista es porque no puede pagar ni un euro de indemnización, con lo poco que cobra él mismo del paro. Pues Solbes dice que 2009 será peor…

Ustedes reírse de las cartillas. Que ya veremos.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios