Todo es relativo

ÁNGEL RECIO

1 de julio

EMPIEZA, de forma oficiosa, el verano. Miles de españoles y extranjeros empezarán a partir de hoy a llenar los hoteles, los apartamentos turísticos, los campings, las casas propias o de amigos, el aeropuerto, la estación de tren, los autobuses... Málaga y la Costa del Sol estará hasta los topes y eso siempre genera empleos e ingresos económicos. También provoca más atascos de los habituales, colas para comer en cualquier sitio, dificultades para pasear y un mayor uso de servicios públicos como el sanitario o de recursos naturales como el agua. Pero todo es bienvenido porque, queramos o no, es de lo que vivimos todos y no es de buen gusto criticar aquello que te da de comer.

Hemos empezado con un calor sofocante y ya ha llegado el primer gran incendio del verano en Cómpeta que, al parecer, ha quemado 200 hectáreas. Este es uno de los principales problemas que suele afectar a esta provincia en la temporada estival y habrá que tener un control especial, aunque los recursos existentes, tanto humanos como materiales, no son los de años anteriores. No estaría mal que los pirómanos y los despistados que tiran las colillas en la autovía, que hacen barbacoas o quemas ilegales, aunque estén prohibidas, se estén quietecitos de una vez y no arrasen la escasa flora y fauna que tenemos ni pongan en peligro la vida de los vecinos y los bomberos.

Las natas en el mar son otro clásico. Es verdad que la población se triplica, que se crean más residuos y que todo acaba en el agua. Pero no por eso deja de ser una guarrería que llevamos soportando más de 30 años. La escena de entrar en el agua apartando todo tipo de restos a un lado y a otro debería estar ya desterrada, máxime en un destino turístico de primer nivel como el malagueño.

Puestos a pedir deseos de cara a este inicio de verano, tampoco estaría mal que la gente, dentro de lo que buenamente se pueda, no grite en las calles a las 12 de la noche. Que haga más calor y se esté de vacaciones no quiere decir que no haya personas que sí tienen que trabajar al día siguiente o niños pequeños intentando dormir. Evitar a la hora de la siesta las canciones machaconas de los niños en las piscinas, tipo Marco Polo, sería un favor que se agradecería para el resto de la vida.

Dicho todo esto, les deseo que pasen un buen verano y que disfruten todo lo que puedan de Málaga o de cualquier otro sitio al que vayan. Eso sí, por favor, sin recochineo que a algunos todavía nos quedan unas cuantas semanas dándole a la tecla.

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