Adjudicado el servicio de limpieza de residuos por 6 millones anuales

  • El municipio contará con un plan de limpieza que abarcará todas las urbanizaciones

Por primera vez Benalmádena contará con un plan de limpieza que abarcará a todas las urbanizaciones. Así se anunció ayer en el transcurso del Pleno ordinario, en el que se dio luz verde a la adjudicación del servicio de recogida de residuos y la limpieza viaria en zonas como el paseo marítimo, las urbanizaciones y los eventos que se sucedan a lo largo del año. El alcalde, Enrique Moya, explicó que este contrato supondrá un importe de poco más de 6 millones de euros anuales.

El regidor indicó que el objetivo es que llegue a todos los rincones de la localidad, ya que anteriormente existían urbanizaciones donde los operarios de limpieza acudían con menor frecuencia. "Nosotros abogamos por un sistema mixto, puesto que la limpieza de Benalmádena seguirá estando en manos de los operarios municipales. Es el plan de limpieza más ambicioso que se ha proyectado en este municipio", aseveró Moya.

En el nuevo planteamiento se recoge que la actuación municipal se centrará en las zonas del casco urbano de Arroyo de la Miel, de la costa y del pueblo, mientras que la recogida de residuos y las labores de limpieza de las urbanizaciones, mercadillos y del paseo marítimo las llevará a cabo GSC, adjudicataria del servicio durante la próxima década, aunque el contrato se podrá prorrogar cinco años.

Al respecto, Moya recordó que el equipo de gobierno mantiene su "compromiso" con el empleo público, al detallar que se ha reforzado la plantilla municipal con medio centenar de operarios más, los cuales trabajarán hasta finales de mayo. Sin embargo, el portavoz socialista, Javier Carnero, criticó que esta ampliación se haya llevado a cabo en periodo electoral, mientras que la edil de IU, Elena Benítez, reprochó que la adjudicación se haya llevado a cabo "poco antes de terminar el mandato, lo que compromete a la siguiente Corporación".

Paralelamente, en la misma sesión se aprobó una innovación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para evitar que se construyan edificios de grandes dimensiones en una parcela situada en la zona de Los Pajaritos. Así, el Pleno dio el visto bueno a un cambio de la calificación de la parcela, que pasará de ser hotelera a residencial unifamiliar, y a una reducción del volumen de edificabilidad, puesto que se rebajará de 9.737 metros cuadrados a los 2.277 metros cuadrados.

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