Advierten de nuevos casos de timos en la reparación del gas en Torremolinos

  • Técnicos cobran cantidades abusivas por revisiones innecesarias

Uno de los fraudes más corrientes de los que hoy en día puede ser víctima el consumidor es el que se refiere a la revisión de la instalación doméstica del gas. El timo consiste en que técnicos de supuestas empresas se personan en los distintos domicilios con el pretexto de revisar la instalación y con la clara intención de sustituir algunas piezas que aseguran estar en mal estado o necesitan recambio cobrando precios desorbitados por esa operación.

Estos casos se están repitiendo en los últimos días en el municipio de Torremolinos, según ha detectado la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) del Ayuntamiento. Desde este organismo señalaron que se han incrementado las consultas de vecinos sobre este problema y han constatado que acuden a viviendas que aún no han cumplido el plazo obligatorio de revisión o solicitan el certificado de tener pasada la revisión y, aprovechándose del desconocimiento o la avanzada edad de los inquilinos, les obligan a hacer cambios de piezas que no son necesarios, cobrando precios abusivos e injustificados.

Desde la OMIC destacaron que el Ayuntamiento no tiene competencias para supervisar o legalizar las actividades de estas empresas y que la ley en vigor sólo les exige entregar una "declaración responsable" que les es suficiente para, de inmediato, comenzar a realizar estas revisiones, mientras que antes existía un mayor control debido a que tenían que justificar que cumplían con todos los requisitos ante la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia de la Junta de Andalucía.

Las recomendaciones a seguir para evitar ser víctima de estos timos son claras. En primer lugar la OMIC aconseja desconfiar de los servicios de instaladores y revisores de gas a domicilio que acuden a las viviendas argumentando que vienen a hacer una revisión, en ocasiones, incluso con carné identificativo. También es muy importante que los vecinos tengan claro que no tienen la obligación de dejar entrar a estos supuestos técnicos, ni consentirles la manipulación de las instalaciones. Por último, una forma sencilla de evitar el fraude es tener a mano la certificación de las revisiones anteriores, de forma que se podrá comprobar la fecha de la última revisión y si ha pasado el plazo de los cuatro o cinco años, según el tipo de dispositivo de que se trate.

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