Benalmádena estudia las mejoras a realizar en la plaza de toros

  • Es el paso previo a que el Ayuntamiento saque a concurso la concesión del recinto, que fue rescatado de su anterior explotador por las condiciones en las que estaba el recinto

El pasado mes de julio el Ayuntamiento de Benalmádena dio a conocer que iniciaba el proceso para rescatar la concesión de la plaza de toros de la localidad. La decisión del equipo de gobierno respondía, según se explicó en su momento, a una serie de incumplimientos de contrato que había realizado el concesionario y al estado de la estructura del coso. Así arrancó un proceso administrativo complicado que tuvo su culminación el pasado mes de septiembre, cuando el Pleno municipal dio luz verde a la retirada de la concesión. Con ello, se abría un nuevo camino para la plaza de toros, ya que la intención del Ayuntamiento pasa por volver a sacar a concurso público la explotación del recinto, con capacidad para 2.900 personas y catalogado como de tercera categoría. El alcalde de Benalmádena, Javier Carnero (PSOE), detalló que se está a la espera de un estudio del arquitecto municipal para determinar qué mejoras y actuaciones se deberían realizar en esa infraestructura para, una vez concretadas, decidir el fututo inmediato del coso y, en su caso, establecer el pliego de condiciones para volver a licitar su explotación. El Consistorio se reservaría la opción en el futuro pliego de tener una mayor implicación a la hora de organizar eventos.

Pese a todo, el antiguo concesionario del recinto, que gestionaba la plaza desde los años 90, no se ha quedado de brazos cruzados. Por ello ha presentado un recurso contencioso-administrativo en los juzgados para intentar revocar la decisión del Consistorio. Sin embargo, según explicó el regidor, esta medida no ha afectado al proceso que se puso en marcha.

"Decidimos rescatar la plaza por el estado en que se encontraba. Hay informes de la Junta de Andalucía que prohíben realizar cualquier tipo de espectáculo por las deficiencias en materia de seguridad", aseveró el regidor. Y es que en las inspecciones realizadas se ha determinado que las bocanas estructurales sólo permiten la salida de unas 600 personas en caso de emergencia, una cantidad insuficiente dado el aforo del coso.

A ello se suma que en el pliego de condiciones inicial se establecía que el adjudicatario debería llevar a cabo labores de mejora y mantenimiento del recinto, aunque con el paso del tiempo éste se ha ido deteriorando. Tampoco las mejoras, según denunció el alcalde de Benalmádena en su día, "fueron nunca debidamente justificadas".

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