Campillos se rinde al jamón

Los amantes del jamón y las chacinas disfrutaron ayer de un gran día en Campillos, con motivo de la celebración de la VI Feria del Jamón, que reunió a unas 70 empresas del sector, que ofrecieron durante toda la jornada sus mejores productos al número público que pasó por el parque José María Hinojosa desde primera hora de la mañana.

Antes, cuando todavía el frío se dejaba sentir, los expositores comenzaban a llenarse con diferentes productos gastronómicos, casi todos derivados del cerdo, y con el jamón como elemento estrella de esta amplía muestra gastronómica, en la que también tuvieron cabida los quesos, aceitunas, dulces y hasta bacalao. Y es que no se trata de una feria cerrada en exclusiva al jamón, algo que agradecían muchos de los visitantes. "Pensaba que le solo había jamón y hay de todo", decía una de las visitantes que acudían a visitar los diferentes puestos a los pocos minutos de abrir. Además, también se podía encontrar diferentes tipos de vino o las tradicionales pasas malagueñas, sin olvidarnos de unos elementos que son fundamentales para poder degustar un jamón, como son los juegos de cuchillos y una buena tabla.

Un año más, la feria no defraudó a las expectativas y fueron miles de personas las que pasaron por la misma, pudieron disfrutar en los distintos stand de una variedad degustación de los productos que se podían adquirir. "Antes de comprar hay que probar", decía uno de los dependientes, que insistía a los visitantes en que degustasen sus productos antes de llevárselos, confiado de la calidad de los mismos y el sabor de lo artesanal. Unos minutos por los alrededores bastaban para comprobar que la teoría era cierta, y es que eran pocos los que probaban y luego no compraban algo.

En cuanto al jamón, el gran protagonista, era posible adquirirlo de todo tipo, tamaño y precio y lugar. "Tenemos para todos los bolsillos", decía otro expositor, que contaba con una amplia gama de ofertas de jamones. De igual modo, también era posible probar el jamón antes de comprar, incluso hubo uno de los puestos que se atrevió a ofrecerlo asado a la leña. Para ello, desde primera hora de la mañana una pata de gran tamaño daba vueltas al calor de la lumbre en una especie de asador de pollos portátil. Por otra parte, durante la celebración de la feria también se mantuvo abierto el museo de la vida, ofreciendo de este modo una alternativa más a los miles de visitantes al evento, que cuenta con la catalogación de Fiesta de Singularidad Turística Provincial.

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