Detectan un caso de triquinosis en un cerdo sacrificado en Gaucín

  • El animal fue cazado en una montería · Alertan de la necesidad de hacer las pruebas de detección en las matanzas tradicionales, ante el peligro que tiene para el ser humano

La triquinosis, una temida enfermedad del cerdo que se transmite al ser humano, no ha desaparecido de la Serranía de Ronda. Aunque los casos siguen siendo esporádicos, la aparición de un nuevo positivo hizo saltar todas las alarmas el pasado fin semana. El mismo se produjo en una cacería celebrada dentro del término municipal de Gaucín, en el paraje conocido como Montes del Duque, según indicaron fuentes próximas a este evento. Además, no sería el único caso detectado en zona, que registró otro positivo hace tres años, si bien en aquella ocasión la cacería se desarrolló en una finca limítrofe y perteneciente a Benarrabá.

La presencia de triquinosis en uno de los ejemplares de cerdo asilvestrado cazado fue confirmada por el veterinario que actuó en la montería, Alonso Badillo, al ser preguntado por este periódico sobre este asunto. También reconoció los hechos el presidente de la asociación de cazadores Águila Mayor y Águila Menor de Gaucín, Juan José Mendoza, quien aseguró: "Es un tema que lo veíamos lejano, pero ya lo tenemos aquí". Al tiempo, alertó sobre los riegos que implica para el caso de las matanzas familiares. "No queremos que el tema se quede dormido, porque hay muchas matanzas y es necesaria la concienciación", dijo Mendoza, que insistió en la necesidad de realizar las pruebas de la triquinosis a los cerdos de las matanzas tradicionales.

En total, fueron 40 los ejemplares que se cazaron este fin de semana, detectándose la enfermedad en uno de ellos. Pero el peligro no se limita a los animales que son capturados, sino que se extiende a los que puedan estar infectados y mueran en el campo, lo que hará que sean comidos por ratas y carroñeros, que pueden transmitir la enfermedad a otros cerdos.

Desde el sector advierten sobre el peligro que puede suponer para la caza furtiva, que en muchas ocasiones prescinde de los análisis veterinarios para determinar si el animal está sano, lo que convierten a cada pieza en un potencial elemento de riesgo. La ingesta de carne contaminada puede tener graves consecuencias para el ser humano, hasta el punto de poder causar la muerte sino recibe el adecuado tratamiento. Fuentes del sector admitieron la "preocupación" que despierta lo ocurrido. En cuanto a los elementos para combatir la enfermedad, apuntan a que únicamente se puede recurrir a realizar un mayor número de batidas de caza, que en la actualidad está limitado a una al año en una misma finca. No obstante, la elevada cifra de cerdos asilvestrados que se suelen cazar refleja su alta presencia. De hecho, en otra cacería realizada este mismo año en una finca próxima fueron 46 los cerdos matados. No obstante, este hecho se encuentra ahora con el problema de que el periodo de caza ha finalizado, aunque desde esta asociación de cazadores se apunta a que se solicitarán a los responsables de Medio Ambiente que se tomen medidas extraordinarias de control.

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