Expulsan al portavoz del PSOE del Pleno tras un rifirrafe con el alcalde

  • Socialistas y populares se enfrentaron por la colocación de unas vallas en las que se reclama dinero a la Junta de Andalucía

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La última sesión plenaria celebrada ayer en el Ayuntamiento de Torremolinos pasará a recordarse como una de las más "accidentadas" de los últimos cuatro años. Justo antes del turno de ruegos y preguntas, cuando la Corporación debatía sobre una moción para dar a conocer mediante vallas a la Junta de Andalucía una cantidad que aún se debe al municipio por las obras del paseo marítimo, el portavoz socialista, Juan Ortuño, mantuvo un intenso rifirrafe con el alcalde, Pedro Fernández Montes, que se saldó con la salida del grupo socialista de la sesión plenaria.

En concreto, Ortuño denominó al alcalde como "farsante" por pedir a la Junta esa cantidad pendiente mediante ese método "justo en periodo electoral y en un pleno falto de contenidos". Este calificativo no fue visto con buenos ojos por el regidor, el cual le pidió en varias ocasiones que lo retirara, aunque el socialista finalmente no lo hizo al asegurar que no se trataba de un insulto, por lo que finalmente fue expulsado. Además, Ortuño criticó que la moción se presentara "sin soporte documental alguno". La polémica saltó tras la presentación de una moción del equipo de gobierno en la que se daba luz verde al uso de vallas publicitarias para que el consejero de Turismo, Luciano Alonso, y el presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, conozcan la cantidad pendiente, unos 475.000 euros, que la administración autonómica mantiene con el Consistorio.

El portavoz del equipo de gobierno, Ramón del Cid, explicó que el Ayuntamiento tiene que recibir parte de una subvención que le corresponde por ser considerado municipio turístico, ya que este dinero se destinó a la reforma del paseo marítimo. Al respecto, Fernández Montes indicó que va a recurrir a las vallas publicitarias "como respuesta política a la Junta, ya que pese a estar recogido en el convenio firmado que para justificar el gasto era suficiente presentar la certificación del fin de obra, ahora exige otros documentos". De hecho, en la sesión se explicó que la Junta abonó una primera parte de 1,4 millones de euros para financiar estas remodelaciones.

Pero ésta no fue la única polémica del pleno. Vecinos de la zona Cañada de los Cardos decidieron protestar con unas camisetas amarillas para exigir que se realicen infraestructuras de saneamiento en este barrio torremolinense.

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