Mueren varios animales por la posible ingesta de cebos envenenados

  • La Patrulla Verde de la Policía Local ha retirado algunos cadáveres para que sean analizados

Las alarmas han saltado entre los vecinos del paraje Rosalejo, una zona próxima a la urbanización La Planilla y al club que lleva este nombre, tras morir varios perros de diferentes parcelas, según apuntan todos los indicios, por la ingesta de cebos envenenados. Además, también han muerto varios gatos. Al mismo tiempo, ha llamado especialmente la atención que no se ha tratado de animales que han salido de sus fincas y han ingerido los temidos cebos, por lo que todo indica que han sido lanzados al interior de las diferentes fincas con la clara intención de acabar con los animales que allí se encuentran.

Los dueños de los animales descubrieron durante la jornada del martes que sus perros habían muerto o estaban bastante enfermos, como fue el caso de una de las propietarias, que terminó perdiendo a uno de sus canes mientras estaba ingresado en una clínica veterinaria tras detectar que presentaba síntomas extraños. En su caso otros dos perros permanecen ingresados tratando de recuperarse del efecto que les habría provocado la posible ingesta de uno de estos cebos de carne.

En este sentido, también expresó su indignación por el riesgo en el que el autor o autores de esta acción ha podido poner a su hijo pequeño, que suele acudir con su padre para alimentar a los animales y que pudo estar expuesto a que hubiese tocado alguno de estos cebos. De hecho, los perros especializados en la búsqueda de cebos envenenados localizaron durante el inspección de su finca restos de carne de pollo en las proximidades de su piscina.

De momento, los afectados por esta cadena de envenamientos han puesto los hechos en conocimiento de la Patrulla Verde de la Policía Local de Ronda, que desde el martes está investigando lo ocurrido para tratar de esclarecer los hechos que han tenido lugar e intentar de localizar a los posibles culpables. Hasta el momento los agentes han realizado varias inspecciones de la zona para tratar de recabar información y localizar algunos de los cebos que no hayan sido comidos todavía por los animales, limpiando así la zona de posibles riesgos. Además, también han procedido a retirar algunos de los cadáveres para proceder al análisis de los mismos y conocer exactamente las causas de la muerte y, en caso de que se confirme la hipótesis del envenenamiento, tratar de averiguar que tipo de producto pudo utilizarse para impregnar los trozos de carne.

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