Muñoz pide ahora al Gobierno sólo un año de moratoria para la deuda

  • La alcaldesa destacó que el PP ha organizado más convocatorias en seis meses que en los tres años del tripartito de Yagüe, que sólo se convocaron 12 concursos

El tiempo corre en contra del gobierno de Ángeles Muñoz (PP). ¿La razón? El plazo para que el Ayuntamiento de Marbella comience a efectuar los primeros pagos de la deuda histórica contraída con la Seguridad Social, que supera la friolera de 164 millones de euros, vence hoy. Lo mismo sucede con la de Hacienda, que alcanza los 96 millones de euros, y que deberá afrontarse a partir del próximo 1 de enero por requerimiento del Gobierno central.

La alcaldesa anunció ayer que en las negociaciones que está manteniendo con responsables de los Ministerios de Economía y Trabajo, ha solicitado una moratoria de sólo un año, lo que supondría que el débito acumulado durante la era GIL comenzara a abonarse desde 2009. Cuando se iniciaron las conversaciones con el Ejecutivo central, Muñoz pidió que el aplazamiento fuese hasta 2010, algo que no convenció en Madrid.

Ante la amenaza de que nuevamente se congelen las transferencias del Estado por los impagos a Seguridad Social y Hacienda, la regidora ha anunciado que en 2009 podrían abonar algunas cantidades de dinero, ya que en esas fechas confían tener aprobado definitivamente el nuevo Plan General (PGOU). El ansiado documento supondrá una inyección económica a unas arcas municipales, aún inmersas en la crisis.

Muñoz, que ayer realizó un balance de la gestión realizada por su gobierno en estos seis primeros meses, comentó que la decisión "más difícil" que ha tenido que adoptar ha sido aprobar, de manera inicial, el PGOU que redactó "unilateralmente" la Junta. "Votamos a favor sin mover ni una sola coma porque no queríamos retrasar más la tramitación", continuó Muñoz, que comentó que los técnicos del Consistorio están estudiando las más de 9.000 alegaciones.

En cuanto a las demoliciones de viviendas ilegales, reiteró que defenderá a los compradores de buena fe porque "no pueden quedar desamparados". Por este motivo, los populares decidieron no seguir revisando licencias de obras contrarias al PGOU de 1986, porque "no queríamos crear más alarma social" ni "atentar más contra el patrimonio de los vecinos de Marbella". Sobre el papel jugado por la oposición en este medio año, Muñoz lamentó que no haya desarrollado una labor "coherente y colaboradora".

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