Un Tajo sin 'intrusos'

  • Una plataforma e IU solicitan que se suspenda la celebración de un espectáculo de cetrería junto a las cornisas para que no incida en las aves autóctonas

Las chovas piquirojas no parecen dispuestas a ceder ni un centímetro de su territorio en las cornisas del Tajo. De hecho, durante uno de los ensayos realizados para poner en marcha un espectáculo de cetrería, y a pesar de su supuesta inferioridad, no dudaron en lanzarse contra un búho no identificado para tratar de alejarle de sus nidos. El desenlace fue un combate aéreo que no se sabe si volverá a producirse una vez iniciado el combate en los despachos políticos. El último de ellos se libró en la tarde del pasado miércoles, cuando se reunía el Consejo Municipal de Medio Ambiente, donde están representados diferentes colectivos, y que coincidieron en pedir al alcalde de la ciudad, Antonio Marín Lara, que deje en suspenso la autorización concedida por el Pleno municipal para llevar a efecto esta actividad turística.

Es a partir de este momento cuando existen versiones para todos los gustos. De una parte PP e IU, que aseguran que Marín Lara desautorizó a su delegado municipal de Turismo, Francisco Cañestro, principal valedor del espectáculo, que se mostró contrario a la realización del mismo. Y en mitad del camino se sitúan algunos de los colectivos que integran la Plataforma en Defensa del Tajo, que mantienen que el primer edil reconoció en la reunión que faltaban todavía autorizaciones de la consejería de Medio Ambiente, aunque también coinciden en señalar que el regidor no se mostró muy ilusionado con llevar adelante el espectáculo de cetrería y ofreció sus dudas sobre la idoneidad de ponerlo en marcha. En el lado opuesto está el propio Cañestro, que niega que el alcalde esté en contra de la actividad, aseguró que el único trámite que falta es la firma de un convenio entre el Ayuntamiento de Ronda y la empresa promotora del espectáculo para fijar los precios públicos del espectáculo.

Mientras tanto, las chovas permanecen alertas y preparadas para hacer frente a la presencia de cualquier ave no autóctona sobre las cornisas del Tajo. Precisamente, los detractores de la idea, que pretender ser un atractivo para los turistas, consideran que la importante colonia de aves de la zona se puede ver afectada por la presencia de estas especies extrañas, que en buena parte son depredadores de las autóctonas. De momento, a la sociedad española de ornitología tampoco le gusta la idea, y ya ha mostrado su rechazo a la misma, aunque la oposición no es cerrada, y la plataforma en defensa del Tajo ha pedido que se mantenga para actividad pero cambiándola de lugar de celebración.

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