Trabajadores de la clínica Salus negocian para impedir su cierre

  • La empresa ha presentado un ERE en el que prevé el despido de 51 empleados

Indignados y frustrados. Así se sienten los trabajadores del Grupo Salus tras la presentación del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de que afecta a 51 de los 104 trabajadores de la empresa, además del futuro cierre de la clínica de Benalmádena.

No obstante lo que más indignó a los trabajadores fue el ERE que con nombres y apellidos, y sin tener en cuenta la antigüedad, aseguraba que sólo los centros de Fuengirola y Nerja permanecerían abiertos por lo que sería necesario un recorte de casi el 50 por ciento del personal. Además casi la mitad de los miembros del comité de empresa, según explican, están también incluidos en el expediente y sospechan que ya se han mantenido negociaciones con una empresa externa para traspasar el edificio de Benalmádena.

De hecho tras numerosas reuniones con representantes han mostrado su "total disconformidad con las propuestas previstas" para solucionar el endeudamiento que mantiene la empresa con proveedores y touroperadores, y además exigen "que se busquen las fórmulas adecuadas para que la clínica permanezca abierta".

Pero el malestar aún es patente. Por ello en apenas una semana se han reunido dos veces con asesores jurídicos buscando que el despido de los trabajadores, en el que caso de que sean inevitables se hagan en las condiciones más beneficiosas posibles y que se les "indemnicen 45 días por año trabajado".

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