Vecinos se quejan de los efectos del 'botellón' incontrolado

Indignados. Así es como se muestran algunos vecinos de la barriada de la UE-19, situada junto al antiguo recinto ferial, por la celebración durante las noches de los fines de semana de concentraciones de jóvenes, que aprovechan la soledad del lugar para beber en la calle. Así lo asegura Juan Manuel Moreno, portavoz vecinal, quien se lamenta de las molestias provocadas por estas reuniones, así como por la basura que dejan tras de sí.

Los participantes de este botellón se concentran en el acceso del recinto, donde existe un muro de piedra que muchos aprovechan para sentarse y beber. "Y abandonan el lugar dejando tras de sí un reguero de botellas vacías, cristales rotos, vasos…", dice Moreno. Además, los residentes afectados denuncian que no son raras las ocasiones en las que los vasos son lanzados contra los coches que hay estacionados.

También añaden que este muro, de unos 80 centímetros de altura por el lado que da a la calle, cuenta por el otro lado con una caída de varios metros, con el consiguiente peligro para la integridad física de los jóvenes. También se quejan de que muchas mañanas los portales de algunos de los bloques de pisos aparecen llenos de orina, vómitos y suciedad. A todo ello se suma el ruido provocado por estos jóvenes, así como por algunos de los clientes de un local de copas de la zona cuando salen a la calle. Por ello, piden al Ayuntamiento más presencia policial en la zona.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios