solidaridad El colectivo cuenta con siete casas de acogida para los abandonados

Los 'ángeles' de las mascotas

  • Un grupo de rondeños crea una protectora de animales para dar una segunda oportunidad a los animales abandonados

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Desde hace pocas fechas los animales abandonados en Ronda tienen una segunda oportunidad para seguir viviendo gracias a RAU, una asociación protectora de animales que ha comenzado su actividad con fuerza aunque con grandes limitaciones por sus escasos recursos económicos y la poca colaboración que reciben de las distintas administraciones. Pese a ello, los miembros de este colectivo no se desaniman y según explicó uno de sus integrantes, Juan García, ya han mantenido el primer contacto con el delegado de Medio Ambiente, Rafael Flores, y en breve se iniciará un proyecto para la esterilización de los gatos del entorno de la Alameda. "Si tenemos resultados positivos nos ha prometido mayor colaboración", señaló García.

El gran problema es el no contar con una sede. "Esperamos que nos concedan en el plazo más breve posible uno de los locales de los que dispone el Ayuntamiento", comentó García, ya que es indispensable un refugio para los muchos animales que la asociación recoge en las "patrullas" que realizan por las calles de la ciudad en busca de animales. "Sin nosotros estarían condenados a ser sacrificados o morir de mala manera abandonados por sus propietarios", explicó. De momento, los 32 componentes de la nueva asociación se dan a conocer a través de las redes sociales, y gracias a ello consiguieron salvar un cachorro de ratonero al que bautizaron como Kiko, y que encontraron en un contenedor de basura un par de minutos antes de que pasara el camión de limpieza Soliarsa. Apenas 24 horas después Kiko ya tiene dueño y logró de esta manera salvar su incipiente vida. RAU dedica sus esfuerzos a todos los animales que puedan ser abandonados: perros, gatos, roedores o aves. "Nos gustaría atender a más especies, como équidos, pero eso es imposible sin un refugio", afirmó.

De momento, los voluntarios de la asociación cuentan con siete casas de acogida donde van recogiendo los distintos animales que de una manera u otra llegan a sus manos. Además, se comprometen a garantizar el anonimato a cualquier persona que por cualquier razón tenga que abandonar a su mascota, aunque, eso sí, lo único que piden es que se pongan en contacto con ellos y no dejen al animal a su suerte. "Nosotros pasamos a recogerlo e intentamos buscarle un hogar en donde pueda vivir con el cariño que merecen", señalaron. Desde la asociación insistieron en que el maltrato o abandono de un animal de compañía puede constituir un delito. "Aunque parezca mentira esta práctica se realiza de manera cotidiana y casi todos los días nos encontramos casos nuevos", apuntaron.

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