25 años combatiendo la adicción a las drogas

  • Narcóticos Anónimos conmemora el aniversario de su fundación con una reunión en el Palacio de Congresos

El coqueteo con las drogas es, a todas luces, una realidad diaria para miles de personas. Todo comienza como un juego, en una fiesta para agradar a un determinado grupo o por una frustración. Sin embargo, lo que empieza como algo esporádico puede llegar a convertirse en una necesidad periódica e incluso diaria. El camino hasta decir "basta" no es fácil, como tampoco lo es la rehabilitación, sin embargo, cientos de personas se enfrentan día a día al deseo de consumir para poner fin a la adicción.

"Todo empieza en el momento en el que reconoces que tienes un problema", expresa Manuel, miembro de Narcóticos Anónimos en Marbella, que el pasado fin de semana celebró el XXV aniversario de su fundación en la ciudad con una reunión abierta en el Palacio de Congresos, a la que acudieron personas procedentes de distintas partes de España.

Son ya cientos los adictos a las drogas que en Marbella y sus alrededores han encontrado una nueva forma de vida sin estupefacientes y ofrecen su apoyo desinteresado a otros adictos que buscan ayuda. Y es que ese es, precisamente, el fundamento de este colectivo, en el que los adictos se ayudan mutuamente a recuperarse. "La identificación es una de las claves, cuando alguien me cuenta su experiencia y me veo reflejada en ella. También la atracción, cuando conoces a alguien que ha conseguido salirse del círculo de las drogas y ha cambiado su vida y sabes que tú también quieres eso", agrega Francisco, uno de los organizadores del evento.

Estos grupos se basan en doce pasos para ayudarse a sí mismos a evitar la espiral de las drogas. "Nosotros te damos el ánimo y todas las herramientas y tú las utilizas", comenta. El perfil es variado, e incluso algunos de los asistentes a las reuniones recaen, por eso la clave es hablar y no dejar de asistir. "En las drogas no hay nada nuevo, solo la desesperación de no poder vivir ni con drogas ni sin ellas", señala.

El programa también es seguido por muchos adictos que, tras ser dados de alta en diferentes comunidades terapéuticas, encuentran en él una ayuda para mantenerse abstinentes de todo tipo de sustancias psicoactivas. "Uno no se cura de la adicción, es una enfermedad crónica, por eso una vez consigues dormir el deseo de consumir debes mantenerlo. Yo siempre digo que un adicto solo es un adicto en mala compañía porque una sola persona no puede dejarlo, pero juntos sí", añade.

Desde el grupo original en Divina Pastora, el primero en la provincia de Málaga, han ido surgiendo otras reuniones en Marbella y San Pedro Alcántara, Estepona, Fuengirola, Málaga y Nerja. En total, actualmente se celebran 18 reuniones semanales en Marbella, Málaga y Costa del Sol.

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