La basura ya no se quema

  • El centro de tratamiento de residuos de Valsequillo procesa para su reciclaje las basuras de 89 municipios malagueños · Construido un nuevo vaso en la planta

Una simple visita a las instalaciones del centro de residuos sólidos de Valsequillo, situado a pocos minutos de Antequera, sirve para desmentir un pensamiento muy extendido entre los vecinos de muchas localidades, que quitan importancia al reciclaje y que se muestran convencidos de que toda la basura termina quemada en el mismo lugar. El propio alcalde de la ciudad del Torcal, Manuel Barón, hizo referencia a la existencia de esa creencia en su propia localidad, aunque ahora espera que dicho mito quede desterrado.

Ayer, además del propio Barón, el presidente de la Diputación de Málaga, Elías Bendodo, y el diputado de Medio Ambiente, Juan Jesús Bernal, tuvieron la oportunidad de conocer de primera mano el largo y complejo proceso que siguen los residuos que se depositan en los contenedores de 89 municipios malagueños hasta que se completa su reciclaje.

Uno de los aspectos que más llama la atención en la selección manual que se realiza es la zona destinada a recibir los plásticos, que supone uno de los aspectos más laboriosos para separar aquellos elementos que son reciclables de aquellos otros que no lo son, y que en muchas ocasiones llegan mezclados hasta la planta. Allí les espera una cuadrilla de operaciones dispuesta a realizar la selección adecuada a una velocidad de vértigo, basándose únicamente en su destreza visual y manual, porque este no es trabajo de máquinas.

Pero no son las únicas selecciones que se realizan. Un proceso parecido reciben los restos de poda, que luego son convertidos en compost, o los depósitos de escombros de obra, que terminan convertidos en zahorra de diferente calidad para ser vendida en el mercado. Es reseñable el efecto que ha tenido la crisis en la construcción sobre la planta de escombros, que en la actualidad únicamente funciona a un 12% de su capacidad de tratamiento, que es de 100.000 toneladas anuales.

Mientras tanto, las basuras que tienen que ser compactas y enterradas amenazaban con convertirse en un problema, debido a que únicamente se encuentra ya activo el vaso número 5, lo que ha obligado a realizar una actuación de emergencia para construir un nuevo vaso que garantiza la capacidad de recogida de este tipo de basura durante los dos próximos años. Esta obra ha necesitado una inversión de 1,2 millones de euros, que han sido sufragados por la propia Diputación de Málaga, que es la entidad responsable de este complejo.

Esta planta ha tratado en los últimos seis meses 128.000 toneladas de desechos orgánicos y 6.000 toneladas de papel y envases. Además, cuenta con una planta de biogás que permite producir 2 megawatios, que posteriormente son vendidos a las empresas suministradoras de electricidad.

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