Un canto justo a la memoria en la Carretera de Almería

  • Unas 200 personas rememoran el éxodo masivo desde Málaga para huir de las tropas franquistas el 7 de febrero de 1937 · Gaspar Llamazares arropa el acto

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Ayer, Trinidad volvió a su cita. Volvió a Torre del Mar como cada mes de febrero para recordar, a pesar de que nunca lo olvida, que ella también fue una víctima del crimen de la carretera que lleva hasta Almería. Viajó desde Sevilla con sus 81 años para recorrer junto a otros dos centenares de personas el camino inverso. Lo hizo desde El Morche (Torrox) hasta la costa veleña, pero ahora, disfrutando del paisaje. Se colocó detrás de la pancarta y revivió emocionada cada uno de los pasajes y discursos que se sucedieron en el Parque de la Memoria, donde tuvo lugar el acto de homenaje.

Ella tenía 10 años cuando tuvo que salir por la antigua N-340 huyendo de las tropas franquistas. Junto a ella, su madre, su hermano que era un bebe de 10 meses y un niño que alguien les dejó para que intentaran salvarle la vida. Era el 7 de febrero de 1937 y como otras 120.000 personas, se vieron forzadas a un éxodo hacia Almería en el que tuvieron que soportar el bombardeo de la aviación italiana y de la marina del bando nacional. Ayer, Trinidad Robles Zea tampoco estuvo sola. Otras víctimas del crimen de la carretera, los hijos, nietos y biznietos de éstos quisieron estar presentes en el homenaje que hace sólo 4 años las instituciones han sacado del olvido.

A la marcha también acudió el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, que se desplazó hasta el Parque de la Memoria, creado por el artista Rogelio López Cuenca para recordar que durante aquella huida, este lugar fue punto de encuentro de los fugitivos que venían de Málaga y de los que procedían del interior de la comarca de la Axarquía.

El dirigente de IU reivindicó "la dignidad republicana" y definió esta iniciativa como "un acto de vida, que no es otra cosa que memoria, identidad y cambio", al tiempo que resaltó la necesidad de "recuperar la memoria de la dignidad republicana y de la Segunda República, periodo más honesto y con avances sociales en todos los campos". Llamazares exigió la creación de un Instituto de la Memoria Histórica que se encargue de la exhumación de cuerpos en fosas comunes y la anulación de todas las sentencias condenatorias del franquismo.

El acto también estuvo respaldado por el premio Nobel de Literatura, José Saramago, y su mujer, Pilar del Río, que envió un comunicado en el que definió la marcha como "un vía crucis de la dignidad en el que se consuela a los muertos del cercano 37 siguiendo sus huellas". El matrimonio apuesta por continuar trabajando en la recuperación de la memoria "para que llegue otro día en el que no tengamos que correr como nuestros antepasados".

Ayer hubo de nuevo muchas lágrimas en el Parque de la Memoria. También hubo muchos corazones unidos que se despedían bajo los sones de la Internacional y al grito de "¡Viva la República!". Y sobre todo, el descanso de recuperar la divinidad y el orgullo perdido de uno de los capítulos más negros de la Guerra Civil.

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