Las granjas de Ronda deben abastecerse con cubetas de agua

  • La sequía provoca que sólo en piensos la comarca gaste 10.000 euros al día

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Las últimas lluvias caídas en la Serranía no han hecho sino volver a poner en evidencia la dramática situación que sufren muchas de las explotaciones agrarias o ganaderas de la comarca de Ronda. Así, los poco más de 30 litros caídos los últimos días siguen siendo insuficientes ante un evidente déficit hídrico provocado por una sequía arrastrada desde los últimos cuatro años.

Quedan muy lejos los más de 1.000 litros de agua que caían anualmente, si llovía poco, en el alto Genal, una zona cuyas explotaciones ganaderas están viviendo la situación más complicada. La sequía ha provocado que, desde hace un par de inviernos, muchas de sus fuentes naturales no hayan vuelto a soltar agua, lo que ha llevado a muchas explotaciones a depender de agua que llega en cubas, en algunos casos hasta un par de veces por semana. Más acusado el problema en el Genal, se salvan de momento las zonas de meseta. Hasta 100 euros semanales pagan algunas granjas por ese agua.

Los cultivos, mientras tanto, sobreviven como pueden: "El trigo, la cebada y los guisantes se van manteniendo con cuatro chaparradas salpicadas, siempre que siga sin hacer demasiado calor, así que la cosecha podría salvarse si llueve en abril y mayo", cuenta Rafael Cordero, el responsable de Asaja Ronda, quien advierte esa "peor suerte" que corren los ganaderos.

El levante de las últimas semanas se ha venido a unir a esa falta de lluvias y ha secado la poca humedad que le quedaba al campo. Los pastos de otoño, que ya fueron insuficientes a causa del poco agua, no se han regenerado, por las heladas además de hace un par de meses y el propio pastoreo.

Por eso, tras la rastrojera del verano, los ganaderos han tenido que alimentar con piensos y complementos a sus animales desde octubre "día a día", dice Miguel Ángel Reguera, presidente de la Agrupación de Ganaderos de la Serranía.

Este complemento a la dieta del ganado cuesta algo más de 10 céntimos diarios por cabeza: "Si en la Serranía hay unos 80.000 animales en esas condiciones, sin hierba para comer, el coste de más para la ganadería de la zona es de casi 10.000 euros diarios. Las pérdidas son millonarias", añade el ganadero.

Un annus horribilis al que se unen "el alza de esos piensos", cuenta Rafael Cordero, "y también la lengua azul y la caída de los precios que se pagan por los productos", concluye Reguera.

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