El polvorín de Ronda

  • La sempiterna crisis socialista en la ciudad del Tajo parece reproducirse después de la salida de Juan Fraile del equipo de gobierno municipal y vuelve a resucitar las dudas sobre el candidato a la Alcaldía

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Silencio oficial sobre los últimos acontecimientos ocurridos en el Partido Socialista rondeño. Hasta ahora, casi una semana después de que la crisis interna se hiciese pública con el cese de Juan Fraile como edil de Urbanismo, ningún responsable socialista se ha pronunciado por los motivos dados y por los esgrimidos la pasada semana por el edil socialista. Lo hizo mediante una carta interna dirigida a sus compañeros en el Ayuntamiento de Ronda y de la ejecutiva local del PSOE. "No es mi intención lesionar los intereses del partido en un momento, políticamente, tan delicado, pero tampoco puedo permitir que queden en al aire mensajes que hagan alusión a dejación o falta de interés", decía Fraile al inicio de la misiva.

Era la espoleta que faltaba para hacer estallar la crisis interna en el seno del socialismo rondeño, que hasta el momento se había mantenido recluida junto a la barra de los bares. Allí, especialmente los más veteranos, que ya se encuentran en una segunda fila, no terminaban de ver con buenos ojos la llegada del actual alcalde, Antonio Marín Lara, a la filas socialista desde el PA. No obstante, la asamblea socialista aprobaba los nombramientos por abrumadora mayoría. Nadie quería dejar constancia pública de las diferencias internas que comenzaban a surgir.

Antes, el nombramiento de Isabel Aguilera como directora general de la Junta de Andalucía se había visto como una patada hacia arriba, ante las desavenencias que habían surgido entre ella y Marín Lara sobre la gestión de la economía municipal. Pero quedaba por llegar la dimisión de la edil socialista, Maribel Morales, que se produjo tras mantener un fuerte enfrentamiento dialéctico con el primer edil. En aquella ocasión no hubo silencio, y Morales contó muchos detalles de las malas relaciones que tenía con el ahora compañero y otrora enemigo político acérrimo. Las relaciones se seguían tensando en el PSOE con Cañestro firme al lado de Marín Lara.

Ahora, aunque el principal protagonista, Juan Fraile, sigue callando y sin hacer manifestación pública alguna, hay compañeros que han decidido romper su silencio y criticar públicamente su cese. Es el caso del concejal Antonio Aranda, que ha mostrado su desacuerdo con la decisión del alcalde.

Tras estallar el polvorín, los rumores sobre el futuro candidato socialista se disparaban. Algunos han comenzado a preguntarse si finalmente Marín Lara será el cabeza de cartel. De momento, él se muestra públicamente convencido de que será candidato y recientemente recibía el apoyo público de Francisco Cañestro, que llegó a afirmar que si el alcalde se sentía con fuerzas elevaría a los órganos del partido su nombre como cabeza de lista.

Mientras tanto, diversas fuentes socialistas hablan de dudas en las direcciones provinciales y regionales, ante los malos datos de la encuesta interna encargada por los socialistas. Estas mismas fuentes apuntan que si se repiten los malos datos en un nuevo sondeo, previsto para después de la Feria, podrían barajarse otros nombres. Entre ellos se encontraría el propio Cañestro, que ha manejado los hilos del PSOE en los últimos años formando tándem con Aguilera, enfrentándose en diversas ocasiones a la anterior dirección provincial.

Precisamente, el nombre de Aguilera aparece en todas las quinielas como la gran tapada. La solución secreta de los órganos del partido en caso de que se produzca un gran cisma interno. Incluso, dispuesta a celebrar unas primarias si Marín Lara se resiste a obedecer una supuesta orden de su partido para que de un paso a tras, como ha ocurrido en Madrid con Trinidad Jiménez y Tomás Gómez.

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