Espacios para el encuentro y salud

Claves saludables en la longevidad

  • Los mayores cuidan cuerpo, mente y habilidades SOCIALES para conseguir un bienestar integral.

Nuestros mayores son auténticos libros de emocionante historia. Muchos recuerdan sus infancias durante la sangrienta Guerra Civil española, la niñez en la hambruna de la posguerra, la juventud en la dictadura y una avanzada madurez cuando por fin conocieron la democracia. Pero además de erguirse como dignos bancos de la memoria histórica muchos son ejemplo de bienestar físico, mental y social. Profesionales sanitarios, geriatras y personas mayores hablan sobre las claves de la salud para el júbilo en la longevidad.

Irene Roldán es una vital gaditana (75) que reside desde hace 50 años en Sevilla. Irene, a la que sus hijos y nietas llaman la madrina por su capacidad de organizar festejos y vacaciones en familia, toma una media de cinco piezas de fruta diaria y abundante verdura, "por eso tengo la piel sin una arruga", argumenta. Según Esperanza Sánchez, enfermera de la Residencia Manuel Ridruejo de la Federación de Organizaciones Andaluzas de Mayores (FOAM), "una alimentación nutritiva debe constar de cinco comidas diarias, ser variada y respetar las características de cada mayor. Como, por ejemplo, la diabetes, el colesterol o la tensión alta". En ese sentido, Irene que vive sola y manifiesta apañárselas muy bien, cocina siguiendo los principios de la dieta mediterránea. "Yo creo que la clave de la salud es cuidarse y hacer actividades con las que te sientas bien".

Para el autocuidado, junto a la nutrición también son fundamentales la hidratación y la higiene. Soledad Sanfélix (89) vive con su hija y su yerno. Cada tarde va a merendar con sus amigas a la asociación de la tercera edad de su barrio; allí además ofrecen servicios como peluquería, gimnasia o podología. "Me reviso los pies periódicamente. Las piernas no me andan muy bien, pero como verás la mente me funciona estupendamente", dice esta mujer cuya chispeante lucidez relatando recuerdos de antaño supera en carisma a su edad.

La prevención de caídas y escara, y la adhesión a la medicación serían las otras patas de la mesa en la lucha contra el condicionamiento genético y el envejecimiento. Juan Antonino Torres (70), fue jefe de administración. Ahora disfruta de su día a día leyendo la prensa, yendo al cine junto a su señora y retando a sus amigos a partidas de dominó. "Para mantenerme bien como de todo, sobre todo fruta, verdura, y poca grasa. Además, tomo rigurosamente la medicación que me prescribe el médico y sigo sus consejos", cuenta Juan Antonio quien además hace bicicleta unas tres veces a la semana durante una hora.

Cuerpo y mente

Levantar los brazos, agachar las piernas, mover la cabeza a la izquierda y a la derecha...son algunos de los ejercicios que hace el grupo de Gimnasia Pasiva que se imparte lunes, miércoles, y viernes de diez y media a once y media de la mañana en la Asociación de la Tercera Edad de Pino Montano, Sevilla. Con la tabla de ejercicios el grupo de unas 15 personas tonifica los músculos y mantienen los movimientos de los arcos articulares que disminuyen con la vida sedentaria. Muchos mayores, como Manuela Vázquez (88), además de la gimnasia programada andan diariamente, "una actividad muy beneficiosa", según defiende José María Rodríguez, fisioterapeuta de Foam. El especialista aconseja sobre todo, andar unos 30 minutos todos los días "sin límite de edad para ello. Porque mejora el sistema cardiovascular y nutre los cartílagos de la rodilla. Todos en mayor o menor grado vamos a sufrir artrosis de rodilla cuando seamos ancianos", expone.

Más del 65% de los ancianos presenta deterioro cognitivo, desde olvidos transitorios hasta demencia. Las más prevalente en el anciano son la demencia, el ictus o la enfermedad de párkinson. La forma más frecuente de demencia es el alzhéimer (60%), seguida por la demencia vascular y la demencia por cuerpos de Lewy. En consecuencia desde residencias y asociaciones de pacientes con alguna de estas patologías realizan talleres de estimulación neurológica. Según Carmen Sánchez, psicóloga de la residencia de personas mayoras Heliópolis de Sevilla, "los talleres de estimulación neurocognitiva tienen un carácter preventivo basado en el tratamiento no farmacológico. El objetivo es estimular la atención, concentración, memorización, razonamiento; así como la comunicación y relación con los demás". Para ello, las actividades pueden ser tan variadas como el uso del lenguaje, cálculo, manualidades o el apoyo de las nuevas tecnologías. En todo caso, "las tareas están adaptadas a las necesidades de los mayores, y valoradas previamente para no caer en la infantilización", narra Ignacio Vinuesa, trabajador social de la misma residencia. Carmen Luna (74) le encanta leer y asiste a diversos talleres de la Residencia Manuel Ridruejo, "el que más me gusta es el de alfabetización porque mejora mi escritura", expresa. Y es que, citando la célebre frase del malagueño pintor Pablo Picasso, "cuando me dicen que soy demasiado viejo para hacer una cosa, procuro hacerla enseguida".

Social por naturaleza

La capacidad de funcionamiento de un individuo las condiciona, además de sus características físicas o psíquicas, los factores sociales en los que viven inmersos. Por ello, la otra dimensión clave para la salud en la longevidad es la gestión del tiempo libre y las relaciones. Una charla entre amigos, la satisfacción de haber ganado una jugada de cartas, escribir y leer, opinar respetando y ser respetado cuando uno habla, dar un paseo o recibir la sonrisa de alguien son algunas de las sencillas y anodinas acciones que los protagonistas apuntan como satisfactorias.

En consecuencia, podría defenderse que los espacios para el encuentro social son núcleos de salud . "Somos muchos los que venimos todas las tardes a la asociación de mayores porque charlamos, nos tomamos el café juntos, nos reímos, y en compañía se nos olvidan los males", dice Josefa Delgado (80) quien acude desde hace trece años al centro. Esta liberación terapéutica está relacionada con los beneficios de crear vínculos de afecto y empatía con el otro. "Aquí tienes verdaderas amigas con las que compartir,hacemos diversas actividades como ir de viaje, e intentamos apoyarnos las unas a las otras. Por ejemplo, yo tomo la tensión y el azúcar a algunas compañeras para confirmar que sus parámetros metabólicos son los adecuados. Me enseñó a hacerlo Cristobal, el farmacéutico", explica Gorita Domínguez (72), mientras abren la bolsa de dulces sin azúcar que ha traido una de sus compañeras para merendar.

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