Igualdad en el diagnóstico y el tratamiento de las metástasis

  • Las metástasis vertebrales se consideran las más frecuentes en varios tipos de cáncer.

El lugar 'preferido' por el cáncer para hacer metástasis es el esqueleto. Aunque en muchas ocasiones, un diagnóstico de metástasis ósea es sinónimo de muy mal pronóstico, su tratamiento es imperativo para garantizar la mejor calidad de vida al paciente. La razón: las metástasis óseas aumentan el riesgo de fracturas en detrimento del bienestar físico del paciente.

Según estudios científicos publicados, un 98% de los oncólogos no usan un método estándar para medir el riesgo de que se produzcan estas fracturas patológicas, por lo que el correcto diagnóstico de las metástasis vertebrales, una de las zonas de los huesos más habituales en este tipo de extensión tumoral, es fundamental.

Un estudio español publicado en la revista Radiotherapy and Oncology revela ahora que la inequidad que se sospecha en muchas especialidades es ajena a este problema. No importa el centro en el que se trate el paciente, la especialidad del médico ni su lugar de residencia para que el diagnóstico y valoración de los pacientes sea similar.

Según se explica en el trabajo, en el establecimiento del tratamiento de estas metástasis se utilizan dos escalas distintas, denominadas Tomita y "modificada de Bauer". Lo que el estudio, promovido por la Red Española de Investigación del Dolor de Espalda y del que es coautor Francisco Kovacs, director de la Red Española de Investigadores en Dolencias de la Espalda (Reide), pretendía demostrar era sencillo: que las distintas pruebas utilizadas eran igual de eficaces a la hora tanto de localizar las metástasis como a la de clasificar su estadio, es decir, si estaban cerca de provocar o no una fractura ósea.

Pero, más allá de la mera validación clínica, lo que el trabajo pretendía era asegurar que esta interpretación de resultados era igual con independencia de la comunidad autónoma, el médico encargado de valorar las pruebas o incluso el tipo de hospital.

En el estudio participaron 83 especialistas: 23 radiólogos, 22 oncólogos radioterapeutas, 8 oncólogos médicos, 16 cirujanos ortopédicos y 14 neurocirujanos. Con una experiencia mínima de 5 años de práctica clínica, trabajaban en 61 Servicios hospitalarios de 44 hospitales localizados en 14 Comunidades Autónomas (12 servicios de 6 hospitales privados, y 49 de 38 hospitales del Sistema Nacional de Salud o entidades sin ánimo de lucro que trabajan para él).

Cada uno de ellos valoró a 90 pacientes que padecían metástasis vertebrales, confirmadas mediante biopsia. Pero había truco: los médicos no conocían dicha biopsia (si no, la confirmación hubiera sido lógica e inmediata), sino que solo tenían acceso a las imágenes y los datos de la historia clínica del paciente necesarios para determinar el tratamiento.

Una vez llevada a cabo la valoración, la información era volcada en una plataforma informática desarrollada específicamente para el estudio y accesible a través de internet, todo para asegurar la correcta realización del trabajo. Kovacs señala que "los resultados de este estudio resultan tranquilizadores para los pacientes con metástasis vertebrales y sus familiares, pues reflejan que la valoración y el tratamiento que reciben son consistentes con independencia de la especialidad de sus médicos, el número de años que lleven en ejercicio o el tipo de hospital en el que trabajen".

Además, el especialista resalta que el estudio demostró "una altísima concordancia, lo que refleja un alto grado de excelencia en la práctica clínica diaria de estos especialistas". En definitiva, un necesario respaldo a un sistema sanitario fragmentado que a veces hace poner en duda que todos los pacientes reciben los mismos cuidados. Al menos, en el caso de esta frecuente complicación oncológica, el veredicto es de inocente.

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