Uso de antibióticos

LOS antibióticos han resultado ser un recurso terapéutico de primera magnitud en el campo de la medicina. Su uso generalizado ha permitido afrontar con éxito el curso de numerosas enfermedades infecciosas y conseguir niveles de supervivencia y curación que son muy satisfactorios.

Ahora bien, el uso frecuente y generalizado es uno de los diferentes elementos que condicionan la aparición de resistencias microbianas que hacen que la efectividad de los tratamientos pueda verse afectada. Junto a eso, el uso de los antimicrobianos requiere de estrategias que permitan optimizar la gestión de este importante recurso. Podemos así reducir la morbimortalidad de las infecciones graves, reducir las resistencias microbianas y reducir tanto la presión antibiótica como el coste de dichos medicamentos para el sistema sanitario.

A la consecución de estos objetivos se dedican esfuerzos en numerosos países ya que los diferentes organismos de la Unión Europea han identificado la necesidad de establecer una estrategia común europea para valorar y afrontar el problema del desarrollo de resistencias a los antimicrobianos.

Ello se ha puesto de manifiesto en diferentes documentos oficiales como son la Resolución del Parlamento Europeo del 9 de mayo de 2011, la Comunicación de la Comisión Europea del 17 de noviembre de 2011 estableciendo un Plan de Acción sobre Resistencias Antimicrobianas, o las Conclusiones del Consejo de la Unión Europea del 29 de mayo de 2012 sobre el impacto de las resistencias antimicrobianas y como se debe abordar conjuntamente desde la salud humana y veterinaria. Todos ellos concretan acciones necesarias para afrontar este grave problema.

En el Plan de Acción sobre Resistencias Antimicrobianas desarrollado en la Comunicaciónde la Comisión Europea mencionada anteriormente, se incluyen 12 acciones que se identifican como vitales para la lucha contra las resistencias en los Estados miembros, y que deben ser abordadas en un periodo de 5 años (2011-2015), al final del cual, la Comisio´n publicara´ un nuevo informe sobre los progresos efectuados y las carencias a nivel nacional y de la UE en la ejecución de este plan quinquenal de acción.

En este marco, se incluye un programa en Andalucía que es pionero en este ámbito: el programa integral de prevención de las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria y el uso apropiado de antimicrobianos, Programa Pirasoa.

Los resultados están siendo muy satisfactorios hasta el punto que se trabaja en la idea de extenderlo a toda la sanidad española y sin duda, se trata de un éxito colectivo, fruto del trabajo de cientos de profesionales en Atención Primaria y en los Hospitales de Andalucía, motivados por objetivos clínicos muy trascendentes: luchar contra el agotamiento de los antimicrobianos y contra las infecciones nosocomiales.

Además de la mejora en la calidad que ello supone, se puede señalar que en 2014 se produjo una reducción directa del gasto en antibióticos de casi 3 millones de euros. Estas líneas de acción en las que los profesionales se implican en la mejora de la calidad y la eficiencia merecen nuestro reconocimiento y apoyo. En este caso, gracias a todos los que trabajan bajo la coordinación del doctor José Miguel Cisneros Herreros de la Unidad Clínica de Enfermedades Infecciosas, Microbiología y Medicina Preventiva en el Hospital Universitario Virgen del Rocío y Virgen Macarena de Sevilla.

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