El Valme reduce 10 veces el dolor grave con técnicas pioneras

  • El 90% de los pacientes no sufren o lo hacen de manera leve tras una operación

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La implantación de técnicas pioneras de analgesia durante la última década ha permitido al Hospital de Valme reducir hasta diez veces el dolor grave a los pacientes sometidos a intervenciones quirúrgicas.

Una de las fórmulas que más ventajas aporta es la denominada analgesia controlada por el paciente (PCA), que consiste en un dispositivo electrónico que el propio enfermo activa cuando sufre dolor agudo. "El paciente controla y recibe la medicación que precisa en cada momento dentro de unos límites establecidos por el especialista. No recibe más de lo que necesita. Es muy satisfactorio porque el dolor se alivia de manera inmediata", explica el doctor Fernando Caba, jefe de sección del servicio de Anestesiología y Reanimación del Valme.

La analgesia controlada por el paciente sólo se aplica tras operaciones muy dolorosas que requieren el ingreso hospitalario como son las intervenciones en grandes articulaciones como la rodilla, cirugías abiertas muy invasivas de estómago etcétera.

Entre las ventajas, el doctor Caba resalta "la mejor recuperación y el confort del paciente". Con esta técnica, el 90% de los casos no han experimentado dolor en el posoperatorio y si han sufrido ha sido de manera leve en reposo. Esta técnica ha beneficiado a 12.000 pacientes.

También destaca la implantación de un programa de visita enfermera prequirúrgica, que es la encargada de informar a los pacientes y familiares sobre el circuito para su operación junto a los procedimientos que se utilizarán para el tratamiento del dolor. La iniciativa, dirigida a disminuir la ansiedad del paciente e influir positivamente en su recuperación, ha obtenido varios premios y el reconocimiento de sociedades científicas.

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