La salud es lo que importa

Verano, higiene del oído

EL 48% de los españoles ha sufrido tapones en los oídos al menos en una ocasión y cerca de un millón y medio padece problemas auditivos. Así lo reflejan los datos del 'Estudio Audimer sobre Hábitos de Higiene del Oído'. Pero debemos saber que la prevención primaria puede evitar la mitad de los casos de pérdida de audición.

"Sobre todo en verano la formación de microambientes favorece la aparición de otitis externas", han señalado los otorrinolaringólogos en diferentes ocasiones. Los tapones pueden convertirse en un serio problema, causantes de infecciones y otras patologías. Los baños en las playas, piscinas o ríos aumentan las otitis externas, inflamaciones del oído y otras patologías, afecciones que contribuyen a que se incremente el riesgo de padecer un problema auditivo hasta un 50 por ciento. Además, elementos como el cloro, la arena o el uso de bastoncillos de algodón provocan un aumento de la producción de cerumen, aumentando la posibilidad de formación de tapones que, sumados a la humedad continua de los oídos en el agua, favorecen las infecciones óticas. Aunque el cerumen es el sistema de defensa del oído externo para evitar infecciones, cuando estas secreciones se vuelven abundantes y se mezclan con otras sustancias, se forman los tampones de cera.

Los mayores enemigos para los oídos en verano son el calor y la humedad, ya que debido a las altas temperaturas y a las humedades de aguas contaminadas o poco higiénicas a la que nos exponemos, se da una mayor proliferación de bacterias y hongos causantes del incremento de problemas en los conductos auditivos, que cada años afectan a uno de cada doscientos españoles. Por lo tanto, en esta época del año la prevención con una limpieza constante es fundamental para la salud auditiva y, según los expertos, los difusores de agua marina se han convertido en la forma de higiene más eficaz y segura de prevención y tratamiento. Este tipo de difusores permite particularmente la introducción del agua marina natural en la parte más profunda del oído externo, lo que evita el impacto de los restos de piel y cerumen en el tímpano que produce las pérdidas de audición.

Si se percibe una disminución de la audición, sensación de taponamiento, molestias, ruidos, mareos y vértigos o picor en el oído, entre otros síntomas, se debe preguntar a un farmacéutico o al médico de familia y automatizar un hábito correcto, pues de antemano el mejor tratamiento es una buena higiene para evitar su aparición. En este sentido, para un correcto hábito de higiene se recomienda aplicar agua marina con propiedades terapéuticas dos o tres veces por semana.

En verano, en especial las personas que ya han padecido problemas de oído, y sobre todo los niños, las personas mayores que utilizan prótesis auditivas y los nadadores, deben estar más atentos y conocer una buena higiene preventiva. Seguro.

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