Cada año se diagnostican 19.000 nuevos casos de cáncer de pulmón

  • El tipo de tumor, la fase en la que se encuentra y el momento en que se realiza el diagnóstico condicionan su evolución y permiten orientar mejor las terapias

Los tumores torácicos son, sobre todo, el cáncer de pulmón y el mesoteliomas pleurales. "Cada año se diagnostican unos 19.000 o 20.000 casos nuevos al año. El 85% aproximadamente de los casos está relacionado con el tabaco. Solo entre un 10% y un 12% aparece en no fumadores", explica Enriqueta Felip, del Servicio de Oncología Médica del Hospital Vall d'Hebrón, en Barcelona.

A la hora de definir la perspectiva clínica de este problema, para los especialistas es muy importante el momento en que se realiza el diagnostico y el estadío en que se encuentra el tumor. En todo el proceso juegan un papel importante neumólogos, oncólogos, radioterapeutas y patólogos. Desde ayer miércoles se celebra en Madrid una nueva edición del Simposio Anual sobre Revisiones en Cáncer , que sirve como punto de encuentro a profesionales de distintas especialidades para consensuar puntos de vista.

Uno de los enfoques clave lo aportan la existencia de nuevos tratamientos y nuevas perspectivas para intentar individualizar las terapias con los pacientes, pues no todos requieren la misma. "Cada vez tiene más importancia la histología de la enfermedad. Se tiene mucho en cuenta, pues existen diferentes estrategias según el tipo: no microcítico o de célula no pequeña, adenocarcinoma o carcinoma escamoso. También disponemos de marcadores moleculares. Entre ellos las mutaciones del gen EFGR que nos pueden predecir las respuestas a algunos fármacos", explica Felip. El factor de crecimiento epidérmico (EGF) y su receptor (EGFR), que se encuentra en las membranas celulares, han sido identificados como los responsables clave dentro del proceso de crecimiento y proliferación de las células normales. Son receptores localizados en la membrana plasmática que presentan actividad tirosin quinasa.

"Algunos tratamientos actuales se centran en inhibir esa actividad. Tenemos fármacos que inhiben el receptor tirosin quinasa de EFGR, entre ellos vandetanib y gefitinib", explica Felip, que aborda este tema en la citada reunión. El primero inhibe conjuntamente el receptor del factor de crecimiento epidérmico y el receptor relacionado con en el flujo sanguíneo que alimenta las células (denominado VEFG). Es un inhibidor dual. "Hay un estudio interesante en tratamiento de segunda y tercera línea compara la quimiotertapia con gefitinib. Obtenemos resultados similares sin los inconvenientes, ya conocidos, de la quimioterapia. Luego hay datos un poco más incipientes sobre vandetanib en pacientes con cáncer de pulmón de célula no pequeña que claramente ha demostrado los beneficios de su actividad", subraya Felip.

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