Hacia la pastilla única para lograr el control del VIH

  • Nuevas combinaciones de fármacos logran facilitar el tratamiento

La pandemia del VIH / sida no es igual en los países ricos que en aquellos que están en vías de desarrollo. En estos últimos, la prioridad todavía es salvar vidas y que los fármacos antirretrovirales lleguen a todos los seropositivos. En los primeros, esto está prácticamente garantizado pero existen otros déficits.

Uno de los que más preocupa a los expertos de países como España es común a fármacos para otras patologías y se denomina adherencia terapéutica. La fórmula es clara: la combinación de medicamentos controla la infección por VIH siempre que se cumpla una condición imprescindible, que el seropositivo se los tome.

Esta semana se ha presentado en Madrid un nuevo fármaco antirretroviral que facilita la adherencia usando una fórmula muy conocida por los sanitarios: reduciendo el número de comprimidos. La lógica dicta que es más fácil acordarse de consumir una menor cantidad de pastilla que un número elevado.

El nuevo medicamento, que combina en un solo comprimido el inhibidor de la proteasa darunavir y un nuevo potenciador de su acción, cobicistat, no es el primer medicamento de este tipo, pero se añade a la tendencia registrada en los últimos meses de simplificar el tratamiento del paciente seropositivo. "Puede ser la diferencia entre tomarlo y no tomarlo", señala el consultor senior del Servicio de Infecciones del Hospital Clínic de Barcelona Josep Mallolas.

Son combinaciones que suponen, además, un ahorro. No tanto en costes directos, ya que el precio del nuevo fármaco es similar al de los dos principios activos que lo componen, como en indirectos, ya que no solo aumenta la adherencia, sino que no hacen resistente al virus incluso si no se toman.

Pero lo más novedoso de estos fármacos se está viendo con el tiempo y es la posibilidad de que deje de ser necesaria la triple terapia antirretroviral, el paradigma que convirtió la infección por VIH en una condición manejable, frente al anterior estatus de causante casi segura de sida y muerte. Según Mallolas, entre un 20% y un 30% de los pacientes seropositivos "muy bien seleccionados" podrían controlar su infección tomando solo esta nueva pastilla o un fármaco de la misma familia, es decir, un inhibidor de la proteasa potenciado en un único comprimido. "La probabilidad de fracaso es como en la terapia triple", comentó el investigador.

Hace menos de un mes, la revista The Lancet Infectious Diseases publicaba precisamente un estudio español que llegaba a la misma conclusión, aunque en este caso se trataba de otro de los nuevos medicamentos combinados.

Otra ventaja del fármaco recién presentado es que minimiza los efectos adversos, según señaló el jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital General Universitario de Valencia, Enrique Ortega. Este mismo especialista mencionó también la necesidad de desarrollar ámbitos como el de la telemedicina, que permitiría "facilitar el seguimiento de los pacientes y reducir la frecuencia de sus visitas al hospital".

Aunque tanto el nuevo medicamento como otras opciones similares controlan con éxito el VIH, los especialistas insisten en la importancia de las políticas de prevención frente a la infección. "No nos engañemos. Las posibilidades de fallecer de un seropositivo son cuatro veces superiores y la media de supervivencia de diez años menor; se le ha perdido el respeto y es una actitud errónea" comentó Mallolas.

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