"O te quedas en un rincón o luchas por continuar viviendo"

  • El mieloma múltiple es un cáncer hematológico que afecta a la médula ósea y produce dolor, fracturas, diversas infecciones, cansancio o hipercalcemia · En España aparecen cada año 2.100 casos, y es la causa de 1.600 defunciones

1%

"Hay enfermedades que asustan cuando introduces su nombre en un buscador de internet y aparecen sus estadísticas de mortalidad", comenta el paciente Carlos Atetxa. Tal es el caso del Mieloma Múltiple (MM), un cáncer de la médula ósea que se produce por una degeneración maligna de las células plasmáticas que forman parte del sistema inmune. Esta afectación representa un 1% de todos los tipos de cáncer y un 10% de los tumores hematológicos.

La médula ósea es el material esponjoso que se encuentra dentro de los huesos y es donde se produce además de las células plasmáticas, las células sanguíneas: glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. La mayoría de los problemas médicos relacionados con el mieloma son causados por la acumulación de las células del mieloma en la médula o la presencia de paraproteinas en la sangre o la orina que impide el desarrollo de anticuerpos normales. El MM afecta a diversos lugares del cuerpo, y sus problemas más comunes son dolor óseo, fractura de los huesos, cansancio debido a la anemia, infecciones frecuentes como la neumonía, daños en el riñón o hipercalcemia. Josefa Herrera, vive en el Puerto Santa María (Cádiz) desde hace veinte años, y le diagnosticaron MM en el 2006 "aunque tenía síntomas dos años antes y hasta el diagnóstico ha sido un auténtico peregrinaje", cuenta Josefa. Esta mujer describe que siempre ha sido muy vital, "la persona del grupo que en cualquier excursión iba a la cabeza, conmigo no podían", bromea, " por eso es duro verme limitada". Sin embargo, la residente gaditana, natural de Extremadura y educada en Bilbao, manifiesta que ella tomó una opción frente a la enfermedad "o me quedaba escondida en un rincón, o seguía luchando". Confiesa que algunas noches se despierta creyendo que todo es un sueño o pensando que ella tiene derecho a llegar a anciana, pero que son más los momentos "en los que me mantengo positiva y hago mi vida normal".

El tiempo medio calculado de supervivencia de los pacientes con mieloma múltiple es de 30 a 46 meses, sin embargo, los avances en los tratamientos abren una puerta a la esperanza. "Durante 40 años sólo existían uno o dos fármacos para tratar el MM, pero a partir del 2000 se introducen nuevos medicamentos con mecanismos singulares de acción que han demostrado prolongar la vida del afectado. Son los inhibidores de proteasoma como Bortezomib, y los inmunomoduladores como Talidomida y lenalidomida", explica Jesús San Miguel Izquierdo, jefe del Servicio de hematología del Hospital clínico Universitario de Salamanca, e investigador de referenca internacional por sus trabajos en el campo de los cánceres hematológicos. Para este especialista, estos avances son sólo el comienzo "de una apasionante historia en el cual esperamos ver en pocos años nuevos fármacos con otro nivel de acción". Actualmente, el grupo del investigador San Miguel trabaja en estudios preclínicos sobre modelos in vitro y animales, y de sus resultados ya se han propiciado algunos ensayos clínicos. En este sentido, Concha García de 61 años, con un mieloma múltiple del tipo III, expresa que se está tratando dentro de un ensayo clínico y, si bien por privacidad, no puede decir el tratamiento ni el hospital donde lo efectúa declara encontrarse estable.

Dado que es mucho más común el desarrollo del mieloma en edades avanzadas, se cree que la propensión aumenta con el proceso de envejecimiento y la consiguiente reducción de las funciones inmunológicas. O incluso barajan que el MM sea resultado de una exposición continuada a agentes tóxicos, las causas potenciales aún no han sido demostradas. Teresa Escribano cuida junto a una hermana a su madre Antonia de 82 años a la que le diagnosticaron MM en agosto de este año, "mi madre tenía un dolor en los huesos que según decía no era el habitual que le aquejaba por su edad", dice Teresa. Hasta el diagnóstico de este cáncer que le ha invalidado, Antonia ha sido una mujer muy autosuficiente que a sus ochenta años arreglaba todas sus cosas, "siempre fue una persona muy fuerte y me ayudó muchísimo con mis hijos cuando eran pequeños por eso para mí cuidar a mi madre es una obligación moral y emotiva", defiende Teresa. Antonia es natural del barrio sevillano de Triana, y su hija Teresa de Carmona, viven desde el año 77 en Madrid a cinco paradas de metro la una de la otra.

trasplante alogénico

Cuando el mieloma afecta a una persona joven, en el tratamiento el uso de dosis muy altas de quimioterapia pueden eliminar un número mayor de células mielomatosas, y por lo tanto tener una respuesta mejor. Pero esta altas dosis también pueden dañar la médula ósea haciendo que el afectado sea propenso en un futuro a la anemia, las infecciones o los problemas de sangre.

En tal caso, se puede realizar un trasplante de células madre de la médula ósea. Puede ser autológico, del mismo paciente antes de iniciar la quimioterapia. O alogénico, de un donante normalmente hermano o hermana del afectado; un tipo menos frecuente para el cual "debe restringirse a pacientes muy seleccionados y siempre dentro del contexto de estudios clínicos", expone el doctor San Miguel. Carlos Atetxa tiene 44 años, y es el menor de ocho hermanos. Le diagnosticaron MM a los pocos meses de empezar una nueva vida como casado, "en julio del 2003 estaba paseando por la playa con mi mujer, y en diciembre me diagnosticaban esta enfermedad. Al principio me derrumbé, pero cuando entré en la UCI se produjo una transformación en mi mente increíble y empecé a mirar la situación con optimismo". Carlos recibió quimioterapia con una respuesta favorable, y hecho los estudios a sus hermanos , "Lourdes e Iñaki me podían donar células madre de la médula ósea, finalmente, Iñaki fue mi donante" explica Carlos. Su hermano Iñaki manifiesta, "que había leído por internet los riesgos de donar médula, pero no lo dudé ni un solo momento. Es mi hermano y si puedo ayudarlo para mí es un motivo de alegría". Carlos e Iñaki se encuentran muy bien, ninguno ha tenido efectos negativos tras la donación. En pocas semanas, Iñaki volverá a donar células madre a su hermano con el fin de reforzar la médula de éste.

Las historias de muchos pacientes desafían y ganan a las estadísticas de mortalidad que tiene este cáncer, para ello la clave está en que "el milagro de la vida reside en aceptar el presente, disfrutar de los pequeños momentos. Y aunque a veces se caiga en el desánimo y el miedo porque somos humanos, creer en ti, en tu salud, cada cuerpo es distinto y puede sobrevivir", transmite Josefa hoy feliz junto a sus hijos y su esposo.

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