Un martillo para gobernarlos a todos

  • La clase política 'crea' su propia competición para dar los toques de campana de todos los tronos

Si J.R.R. Tolkien hubiese adivinado que, más allá del anillo forjado en el Monte del Destino, hay otro objeto de deseo en la Semana Santa de Málaga entre la clase política, su historia habría encontrado un parecido a la realidad. Desde que los primeros tronos salen a la calle, el martillo -de madera o metal según la aleación con que esté hecha la campana- se convierte en un bien preciado para los dirigentes de la ciudad que, frente a las cabezas de varal, encuentran un hueco con el que elevar a la categoría de honor un sencillo gesto para que un trono ande o pare.

El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, ha sido y es un habitual en cuanto a dar toques de campana se refiere. En las salidas o momentos destacados de los recorridos, el regidor se puede ver delante de los tronos por invitación expresa de muchas hermandades a que sea él quien inaugure su estación de penitencia. Durante Semana Santa, Pollinica abre esta tradición con el presidente de la Agrupación de Cofradías y De la Torre. Han sido numerosas las ocasiones en las que, en los cuatro primeros días, se le ha podido ver dirigiendo maniobras y, entre medias, sacando un folio de su chaqueta para conocer su próximo destino. Cautivo, Lágrimas y Favores, Paloma o Penas han contado con su presencia.

Daniel Pérez y Juanma Moreno fueron portadores de trono en Cautivo y Fusionadas

Sin embargo, en la historia épica de los toques de campana se ha adelantado Juan Cassá, portavoz del grupo Ciudadanos en la Casona del Parque. Entre el Domingo de Ramos y el Martes Santo, el político ha superado las doce hermandades que ha levantado con tres giros de muñeca, además de asistir al resto de las procesionadas hasta la fecha. Su testimonio queda bien recogido en redes sociales, donde desde su perfil o los de sus colaboradores se puede ver, con amplia facilidad, su presencia constante en los cortejos y, especialmente, delante de los tronos. Entre bambalinas, la formación naranja muestra como estandarte la entrega de 364.000 euros de los presupuestos municipales dadas dos modificaciones realizadas en 2017.

El grupo pone sobre la mesa el aval de Ciudadanos a estas iniciativas, aprobadas por la comisión de Cultura, para la realización de nuevas piezas patrimoniales o conservación de las mismas. En ese espíritu, el martillo se transforma en moneda de cambio durante las procesiones, a las que se sumarán los venideros cortejos y los ya pretéritos traslados y salidas de hermandades de vísperas.

La línea de políticos con martillo en mano sigue en las filas populares. Concejales populares como Teresa Porras o Carlos Conde han dirigido y comandado tronos, aunque sin exceso de presencia mediática. Salesianos otorgó ayer este "honor" al edil de Economía por su perfil de antiguo alumno del colegio San Bartolomé y pregonero de la hermandad en 2018. En las filas socialistas, Daniel Pérez y Salvador Trujillo se han dejado ver en varias procesiones, incluida la de Cautivo, donde el portavoz es hombre de trono, si bien Pérez supo ejercer su puesto bajo el varal a lo largo del recorrido.

A ellos se sumaron el Miércoles y Jueves Santo los ministros Zoido, Cospedal y Catalá, junto a Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía, quien aseguró sentirse asombrada ante la magnitud del nuevo trono de la Virgen de la Paloma tras pasar por la parroquia de San Juan. En el mismo templo, Juanma Moreno, presidente del PP Andaluz, participó como portador de Exaltación.

A falta de culminar la Semana Santa el Domingo de Resurrección, la leyenda épica de quién será el "señor de los martillos" en el año 2018 sigue fraguando batallas, apareciendo en fotos y mostrando realidades que, para muchos cofrades, comienzan a ser demasiado forzadas.

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