Una nueva mesa para la Señora

  • La estructura anterior se realizó con los restos del fuselaje de un avión · El peso no ha sido modificado · Los varales centrales del trono se separan

EL año que vio la luz causó una gran impresión en el seno del mundo cofrade malagueño. Hoy día, casi sesenta años después, la mesa del trono de la María Santísima de la Esperanza ha sido sustituida por una nueva estructura que permita preservar la talla pero sin hacer perder el encanto con el que se mece a la llamada Reina de Málaga. Pero mejor ir por partes. Hace 60 años Vicente Caffarena ideó una mesa de trono para la Dolorosa del jueves que fue realizada con los restos del fuselaje de un avión Tajo que capotó en Melilla. Esta estructura estaba unida a base de miles de remaches, muchos de los cuales saltaban inevitablemente cada madrugada de Viernes Santo debido a las tensiones que se generaban por el movimiento del trono, lo que constituía un grave peligro. Estos desperfectos obligaba a la Archicofradía a reclamar los servicios de Antonio Ruiz Liébana quien los remendaba para que las piezas aguantan la siguiente Semana Santa.

Además los diferentes elementos de talla en madera del trono no forman un cajillo. Ni tan siquiera una mesa de trono tal y como se conoce. Con lo que contaba el trono era con las patas, los varales y una estructura metálica a la que se encontraban unidos directamente los múltiples y diferentes elementos de la talla del trono. Esta estructura mixta en madera y metal sustituye a lo que debería ser la única pieza del cajillo, estando ahí la causa de los problemas de desajustes y deformaciones de las tallas del trono que se aprecian desde hace bastante tiempo y que, con el paso del mismo, han ido aumentando.

Según explicaba la propia hermandad en un informe, al unirse o anclarse por separado los distintos elementos de la talla con la estructura metálica interior del trono, las ligeras deformaciones y tensiones que sufre esa estructura -con el movimiento del trono se trasladaban a la madera tallada generando roces, desajustes -salvados muchas veces con cuñas que los forzaban. Pero los problemas hasta ahora narrados serán pasto de la historia gracias a la nueva estructura estructura diseñada por un equipo de la Universidad de Málaga, encabezados por el ingeniero José Espejo y hecho realidad gracias a Agustín Jiménez. La nueva mesa está realizada en tubo huecos de duraluminio. El artesonado va atornillado a una especie de funda de madera atornillada a su vez a al estructura metálica. De modo que ahora el movimiento de la mecida del trono no hará sufrir al artesonado gracias a ese cajón de madera. Esta reforma ha permitido regular el reparto de cargas entre los portadores, que ahora no sufrirán los deajustes del trono.

Desde la hermandad saben que retirar el la mítica mesa que ideara Caffarena se pierde una de las piezas con más encanto de la Santa Santa, pero como reconoce Agustín Jiménez, se a perdido un encanto de la Semana Santa pero también son conscientes que se va a recuperar el artesonado del trono para que se pueda lucir en la calle. Amén de la gran obra de ingeniería llevada acabo en el trono de la esperanza. La cofradía también ha procedido a la restauración de algunas piezas que presentaban desperfectos en el dorado. Incluso hay partes del trono en que la madera está muy estropeada, como es el caso de los arbotantes y las bases de sus tulipas ya que por ellos discurrían los tubos que hace muchos años conducían el gas que las iluminaban. Y por esos conductos metálicos que atravesaban la madera se ha colado la humedad.

Aunque estos trabajos no se puedan percibir desde fuera sí aportará un pequeño cambio en la impronta del trono. Esta cambio en la estructura de a mesa ha provocado la separación de los dos varales centrales tan característicos. Esto ha hecho que haya más capacidad, que se traduce en la inclusión de alrededor de 15 portadores más. También se busca equilibrar el soporte del peso del trono, para lo cual sería necesario cambiar la forma de tallaje y ahora en vez de hacerse en cuña tendría que hacer se 'en barca' como se dice popularmente. Es decir, que en los extremos del varal vayan los portadores de más altura. A pesar de estos cambios desde la Archicofradía aseguran que la mesa pesa lo mismo. Han luchado por no reducir el peso del trono. En calle Hilera han hecho todo lo posible por mantener con vida el majestuoso trono en donde mecen a la Esperanza de todos. Ahora, sólo queda a esperar a esta noche a que salga la Señora para comprobar cuál es el resultado.

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