antonio centeno. Albacea general de Paloma

"El nuevo trono ha supuesto un reto ilusionante"

  • Su trabajo, en silencio, ha dejado ya huella en una hermandad donde la historia juega un gran papel

Antonio Centeno, ante el cartel de la Semana Santa de 1994 con el antiguo trono de la Paloma. Antonio Centeno, ante el cartel de la Semana Santa de 1994 con el antiguo trono de la Paloma.

Antonio Centeno, ante el cartel de la Semana Santa de 1994 con el antiguo trono de la Paloma. / j. l. p.

El árbol genealógico de Antonio Centeno tiene a La Puente del Cedrón como común denominador. Con una juventud prometedora, su trabajo, en silencio, ha dejado ya huella en una hermandad donde la historia juega un gran papel.

-Han afrontado este año el reto de estrenar el nuevo trono de la Virgen. ¿Qué les ha supuesto?

-Para la hermandad ha sido un esfuerzo tremendo. A nivel humano y por supuesto económico por parte de los hermanos. Ha sido también un reto ilusionante, estos grandes proyectos sirven para aunar a la hermandad. Se nombró una comisión y por parte de la junta de gobierno ha habido un apoyo constante frente a las diferentes vicisitudes que hemos tenido.

-¿Están satisfechos con el resultado?

-Sí, uno de los motivos del retraso en la presentación del trono fue que estuviese completamente terminado. La propia cofradía tiene responsabilidad en esta decisión porque quería que se presentase perfecto, si bien también la tiene el taller en cuanto a los plazos de entrega se refiere. Nosotros hemos exigido que algunas piezas se culminasen mejor. La talla es magnífica, la imaginería de Juan Vega es espectacular. Ha tenido un año más para afinarla más y se puede apreciar en el tratamiento de la policromía.

-El trono ha aumentado sus dimensiones, ¿puede salir desde la plaza de San Francisco?

-Se ha hablado mucho de las medidas, pero las dimensiones reales, con un metro en la mano, son sólo 10 centímetros más de altura. El palio es el mismo, por lo que no se podía hacer más ancho y las medidas de la calle son las que son. Está todo medido y el trono se ha probado, por lo que cabe, aunque siempre con la holgura con la que ha pasado la Virgen de la Paloma.

-Tras el trono, ¿qué proyectos tiene la hermandad?

-Encima de la mesa está la coronación, pero está en manos del Obispado. Nosotros hicimos el correspondiente dossier, pero con la normativa está parada por revisión y no sabemos cuándo habrá respuesta. Con respecto a temas patrimoniales, nos centraremos en el ajuar de la Virgen.

-¿Qué motivo lleva a la Paloma a iniciar los trámites para la coronación canónica de la Virgen?

-Cuando por circunstancias las noticias suceden en un plazo corto de tiempo parece que también nos queríamos sumar. La Paloma aprobó en un cabildo de hermanos en 2006 el inicio de los trámites de la coronación canónica porque así los hermanos lo pedían. La cofradía entendió que había otros proyectos patrimoniales mucho más necesarios, como la ampliación de la casa hermandad, la restauración del trono y la túnica del Cristo, el trono de la Virgen… Eso motivó que se ralentizara. Una vez que todo echó a andar el proyecto del trono, la meta se ponía en la coronación.

-Tienen uno de los recorridos más cortos de la Semana Santa. ¿Influye en el cortejo?

-Beneficia porque salimos a las 19:00 y cerca de la 1:00 ya estamos encerrados. Esto evita que el cortejo se deshaga por cansancio de los nazarenos. Sí es cierto que hay una corriente en la cofradía que propone ampliar el recorrido, aunque es complicado por las dimensiones del trono y el peso del mismo.

-¿Qué papel juega la gente joven en la Paloma?

-Cuando los jóvenes aportan ideas a veces cuesta que las entiendan de primeras, pero cuando se habla y se decide el apoyo es unánime. La juventud aporta las ganas de trabajar, la ilusión, ideas nuevas… También viene bien que los mayores aporten experiencia, serenidad, ver si es posible… Si esas cuestiones funcionan bien, es una simbiosis perfecta.

-¿Mantiene la Semana Santa un componente religioso o tiende a ser una "afición sin Dios"?

-Creo que es obligación nuestra darle todavía más un peso religioso. No podemos pretender que todo el mundo entre por nuestro aro, puesto que nuestro culto es externo y hay quienes comparten nuestra visión o no. Tenemos que abrir las puertas de la cofradía y que seamos entes abiertos a la sociedad.

-¿Qué retos quedan pendientes en la Semana Santa de Málaga?

-Hay que darle más sentido y sitio al nazareno, debemos darle el respeto que merece. También al hombre de trono, al que debemos facilitar, como dijo Santi Souviron en su pregón, esa vuelta a las filas nazarenas.

-¿Qué le dicen las imágenes de Jesús de la Puente del Cedrón y la Virgen de la Paloma?

-Todo. Esta es mi vida y más en el cargo que tengo actualmente. Siempre he visto al Señor de La Puente como parte de mi familia, siempre me he sentido burdeos. Mi bisabuelo fue hermano mayor de La Puente y en mi familia casi todos procesionamos con el Señor. Es un apoyo incondicional, al igual que la Virgen de la Paloma.

-¿Cómo vive el Miércoles Santo?

-Con un cortejo global de más de mil personas, organizarlo todo con un equipo muy bueno. Se vive con muchos nervios y, una vez con la procesión en la calle, hay que intentar disfrutar todo lo posible. El mejor momento del Miércoles Santo es cuando los tronos están ya de vuelta en la iglesia, con las túnicas en los varales, con las palomas revoloteando y la candelería medio apagada. Me siento en el suelo, me apoyo en el portón y así vivo el mejor momento de la jornada.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios