La protagonista, al final, fue la lluvia

  • La lluvia del sábado fue protagonista por encima de la intensa jornada de traslados que se vivió en la ciudad. Algunos se libraron pero a otros les pilló y empezaron los primeros retrasos y alguna que otra salida a medias.

La lluvia de ayer fue protagonista por encima de la intensa jornada de traslados que se vivió en la ciudad. Algunos se libraron pero a otros les pilló y empezaron los primeros retrasos y alguna que otra salida a medias.

Amén de las inclemencias meteorológicas, la cofradía de la Sentencia pudo desarrollar su traslado con normalidad. Las andas exornadas de manera muy sencilla con un centro de flores rojas en el frontal, salieron rondando las 8 de la tarde desde la iglesia de Santiago Apóstol. A la cofradía le acompañó la agrupación musical Resurrección de Sierra de Yeguas que llevaba en su repertorio, de corte muy clásico, piezas como Mi Cristo de Bronce, Reo de Muerte o Alma de Dios. En el interior del templo y antes de tocar el Himno Nacional para la salida, la formación tocó Perdona a tu pueblo. La cofradía del Martes Santo pueda realizar su traslado con normalidad porque las gotas aparecieron justo en las puertas de la casa hermandad.

A una de las cofradías a la que la lluvia si le afectó fue la Congregación de Mena. Con un gran público acompañándola, la corporación del Jueves Santo realizó el vía crucis del Cristo de la Buena Muerte y Ánimas por calles aledañas la feligresía de la parroquia de Santo Domingo. Era una de las grandes citas del día puesto que esta celebración tenía lugar antes bajo los muros de del templo. A pesar de que empezó a chispear, la imagen de Palma Burgos, portada directamente sobre los hombros, realizó el itinerario previsto. Cuando el agua apareció, el crucificado fue cubierto con un plástico. Uno de los momentos más emotivos fue la estación en el Convento de las Hermanitas de la Cruz. Las religiosas cantaron al paso de la imagen y abrieron las puertas de la capilla donde se guarda la imagen de la Virgen de la Soledad, tallada por Juan de Ávalos y que acompañó al Cristo de Mena desde 1975 hasta 1978. Al término del via crucis, se realizó el traslado de la Virgen de la Soledad de Mena a su trono procesional.

A las cofradías del Sepulcro y la Misericordia también les afectó la inestabilidad del tiempo. La cofradía del Viernes Santo retrasó su salida pero finalmente pudo realizar el itinerario con normalidad. Antes del traslado, la corporación había celebrado una misa en la que, entre otras distinciones, se le impuso la medalla de oro de la cofradía a su exhermano mayor José María Souvirón. Además, se le entregó la medalla de la hermandad a la pregonera de la Semana Santa de este año, María del Carmen Ledesma, que cumpliendo con la tradición portó al Señor del Santo Sepulcro durante todo el recorrido. Antes, ella había asistido al traslado de la titular mariana de su cofradía, la Virgen de la Caridad. Por la tarde también había tenido lugar el traslado de la cofradía del Dulce Nombre. La cofradía de la Misericordia alteró su procesión al ser sorprendida por la lluvia. El Cristo tuvo que retroceder después de avanzar escasos metros. Mientras, la Virgen del Gran Poder esperó en la iglesia del Carmen hasta que ambos fueron llevados directamente su nueva casa hermandad.

También pudo salir la hermandad de Zamarrilla, aunque esta ya venía siendo noticia desde días atrás. La hermandad del Jueves Santo anunció que sacaría a sus tres titulares en el traslado. Es decir; el Cristo de los Milagros, la Virgen de la Amargura y el Señor del Santo Suplicio, a pesar de que esta última no participa en la salida penitencial. Alrededor de las ocho de la tarde, salieron las tres imágenes. Para tal, ocasión la dolorosa lució una saya blanca bordada y un manto rojo. En el acompañamiento musical participaron la banda de cornetas Jesús Cautivo, que por la mañana había participado, en el traslado de la cofradía del Cautivo, y la banda de música de Zamarrilla.

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