La restricción de los accesos al centro se aplaza a después de Semana Santa

  • El plan iba a entrar en funcionamiento a principios de marzo · La demora en las obras de adecuación y el interés por no interferir en las procesiones motivan la decisión

La entrada en funcionamiento del plan con el que el Ayuntamiento de Málaga va a restringir el acceso de vehículos sin autorización a la denominada almendra del centro histórico, se retrasa. El equipo de gobierno del PP ha optado por trasladar a después de Semana Santa la puesta en funcionamiento de esta iniciativa, que inicialmente se contemplaba para la primera semana del próximo mes de marzo. Así lo confirmó a este periódico el concejal de Movilidad del Consistorio, Juan Ramón Casero, quien justificó la dilación de la actuación en la necesidad de evitar posibles conflictos con el desarrollo de las procesiones y en el ritmo en el que en estos momentos se ejecutan las obras de implantación de los dispositivos que limitarán la entrada al casco urbano.

El nuevo calendario contemplado por el Ayuntamiento aplaza la puesta en servicio de esta novedosas intervención algo más de un mes, hecho al que Casero restó importancia. En estos momentos, los operarios trabajan en la adecuación a los puntos de entrada y salida en los que quedarán implantados los bolardos retráctiles que impedirán el acceso.

Los dispositivos, compuestos por la mencionada pilona, un semáforo, un interfono para comunicarse con el puesto central de mando y una cámara de lectura inteligente de matrículas, quedarán situados en las calles Nosquera, Méndez Núñez y Sancha de Lara, mientras que en la calle Císter se prescindirá del pivote mecánico. De este listado de vías se ha caído en las últimas semanas la calle Cisneros, donde finalmente se colocará un pivote fijo, después de que los comerciantes de la zona señalasen la dificultad de permitir el paso por la misma por su estrechez.

Este mismo tipo de bolardo fijo se implantará también en la calle Larios y otras vías situadas en la periferia de la almendra. Estos obstáculos podrán ser retirados con una llave especial, de la que disponen todos los servicios de emergencias y municipales.

La puesta en práctica de este sistema de control de la circulación en el centro se viene trabajando en el Ayuntamiento desde hace varios años, periodo en el que se ha dado forma a un plan completo tomando como referencia experiencias similares en Madrid, Vitoria y Granada, entre otros espacios. Después de que la definitiva puesta en funcionamiento del mismo se anunciase en septiembre del pasado año, los técnicos del área de Movilidad vienen trabajando en la elaboración de una ordenanza específica para fijar el marco legal de esta actuación y en el registro de las matrículas de los vehículos que dispondrán de autorización para circular por la zona acotada. Entre ellos se incluyen los vecinos del casco antiguo, los comerciantes, los trabajadores de carga y descarga, las personas con minusvalía, los servicios municipales y las emergencias, así como los clientes de hoteles y aparcamientos situados en este espacio previa confirmación con estos establecimientos.

En total, la previsión manejada por los responsables municipales apunta que serán unos 10.000 los vehículos que pueden beneficiarse del permiso para transitar por el centro, a los que hay que sumar las motos y ciclomotores, que pueden hacerlo sin infringir la norma. No obstante, en las últimas semanas el equipo de gobierno ha tenido que dar marcha atrás y permitir a los vecinos del centro sin plaza de aparcamiento circular por estas calles, extremo que no estaba previsto hasta el momento. La ordenanza específica de esta actuación contempla sanciones de hasta 150 euros y la pérdida de 4 puntos del carné de conducir para aquellos conductores que, sin autorización, se salten los controles.

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