Gol en propia puerta, igual a derrota

  • Siempre que el Sevilla se hizo autogol, fue en un momento clave; el de Negredo es el cuarto.

Cuatro goles en propia puerta y cuatro derrotas. El Sevilla acumula una estadística negativa en este aspecto que volvió a reproducirse el domingo en La Romareda, donde Negredo sorprendió a Palop al introducir el balón por la escuadra en su intento de despejar una falta lanzada por Eliseu. Como en los tres precedentes que se han dado esta temporada, el autogol se produjo en un momento clave del encuentro y éste terminó con derrota sevillista.

El inmediato precedente fue el de Escudé en el Camp Nou. Después de una primera parte en la que una alineación de circunstancias, con Lolo y Marc Valiente en la medular, aguantara con firmeza los arreones azulgrana, nada más renaudarse el encuentro tras el descanso, el francés introdujo el balón en su portería tras un centro desde la banda derecha. Ese tanto abrió la goleada del Barcelona.

Sólo unos días antes, en el primer partido del año, el Atlético logró igualar el 0-1 de Renato en la primera jugada de la segunda parte, cuando tras un mal despeje, Forlán se plantó ante Palop y el rechazo de éste dio en el pecho de Dragutinovic y entró en la portería.

Dragutinovic protagonizó otra jugada similar: un autogol intentando despejar un centro del Unirea en el minuto 45, en Bucarest. Su cabezazo fue letal y los rumanos ganaron por la mínima el partido.

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