Mejor columna vertebral

  • Stankevicius atrás, con la pareja Zokora-Renato en el medio, tapa esos pasillos interiores que desnudaban al Sevilla de Jiménez · Arriba, bastó Negredo

El rival es mejor y más ambicioso que Málaga, Valladolid, Getafe o Racing. Pero que nadie se engañe. Unai Emery no expuso más que los cuatro anteriores, se pertrechó atrás como ellos y dejó en el banquillo a Banega para que Albelda y Marchena ejercieran de zapadores. El técnico vasco sabía que el Sevilla, en casa, se destapaba y ofrecía pasillos expeditos que los visitantes no tenían más remedio que aprovechar a la contra. Pero los blancos fueron ayer otro equipo más consistente. La columna vertebral se fortaleció con Stankevicius como improvisado stopper, más Zokora y Renato. Arriba, decidieron el balón parado y la calidad individual de Negredo con la colaboración de Jesús Navas.

Defensa

Emery sacrificó control y pase (Banega) por robo y salida rápida al contragolpe (Albelda-Marchena), pero esta vez el Sevilla se cuidó mucho de desproteger esos pasillos interiores cuando perdía la pelota y sorprendía a la defensa saliendo. Zokora mantuvo más la posición atrás, no acudió a apretar al campo rival, y Renato ayudó mucho a su lado. El brasileño no tiene entre sus virtudes la fuerza y la pericia para tirarse al suelo y robar la pelota, pero sabe situarse para cerrar y encimar al rival cuando éste trata de construir juego en el medio. Ambos se impusieron a Albelda y Marchena en la primera parte, y el Valencia no dispuso de salidas claras al contragolpe.

Por las bandas, Adriano agradeció las ayudas de Zokora y Stankevicius, ya que es sabido que este Valencia acumula gente por esa zona con Mata partiendo de ahí, con el apoyo de Silva y hasta Villa.

Tras el descanso, Emery prescindió de Marchena y de Pablo Hernández, metió a Banega y Zigic y ese paso adelante hizo que la zaga sevillista cediera metros y defendiera más atrás. A los extremos y a los puntas sevillistas les costó ganar balones y montar ataques para que sus compañeros salieran de la cueva. El Valencia trasladó la pelota con más facilidad al área de Palop y ahí la velocidad y calidad de Villa y Silva, más la corpulencia de Zigic, pusieron en problemas a los locales.

Ataque

Hasta el 1-0, el Sevilla estaba llevando el partido según su guión... hasta tres cuartos de campo, ya que Negredo y Kanoute ganaron pocos balones largos y Perotti volvió a jugar con una velocidad menos a causa del cansancio que acumula. Menos mal para los blancos que la capacidad del Sevilla a balón parado se juntó con los problemas del Valencia en esta faceta del juego.

Kanoute debe coger ritmo, como Luis Fabiano, mientras Perotti debe descansar. Pero el arsenal del Sevilla es amplio, y bastó un robo en campo rival de Jesús Navas, la pared de Renato, el pase genial del palaciego y la definición preñada de calidad de Negredo. Acciones individuales, que son las que suelen decidir pulsos tan cerrados.

Virtudes

Mostró más consistencia en la columna vertebral y compitió como todo un aspirante a Champions. Stankevicius, útil recambio atrás.

Talón de aquiles

La falta de control del juego en la segunda parte.

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