Fernando Navarro

"Nadie me mienta, pero siempre estoy ahí"

  • A sus 28 años, Fernando Navarro atraviesa un gran momento y habla de su rol en la sombra en un club en el que se siente valorado, tuerce el gesto por su mala prensa y apuesta por la Champions: "Mirando el calendario, podemos".

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-Está en una gran forma, ¿es un momento de madurez?

-Bueno, como el equipo, mejorando. Hemos subido todos el nivel y el rendimiento del jugador va con el del equipo. En mi caso, como en el de muchos compañeros, he subido el nivel en paralelo al equipo.

-Pero se lo ve con más confianza.

-Quizás estoy con más confianza, al ver que el equipo está más sólido.

-¿El equipo ha entendido que la tarea de defender es colectiva?

-Es la clave de los éxitos, defender todos y bien. La mejor prueba es el Barcelona, todos defienden, todos corren, presionan y son solidarios. Es la primera premisa para construir un equipo. Al principio no lo estaba haciendo y poco a poco lo ha hecho y ahí están los resultados. No era normal que en cada partido nos metieran tres goles.

-La mejoría tiene nombres propios: Medel, Fazio... Pocos se acuerdan de Fernando Navarro.

-Me gusta, siempre ha sido así. De pequeño siempre me lo decían, nunca hablan de ti pero siempre estás en la pomada. Quizá sea por mi posición o por mi estilo de juego. Nadie me mienta, pero siempre estoy ahí. Me gusta ser discreto, no soy una persona a la que le gusten las entrevistas ni vender humo. Siempre se valoran otras cosas más vistosas, pero yo estoy contento. Me siento valorado y es lo importante para mí. Lo que me deja dormir tranquilo es hacer mi trabajo lo mejor posible y que dentro del club, dentro del vestuario y por parte de la afición se me valore.

-¿Echa en falta reconocimiento?

-¿De quién? ¿De los periodistas o de la afición?

-No tiene muy buena prensa...

-De la gente no tengo ninguna pega. Me siento valorado allá donde voy, en el campo, por la calle. Estoy muy contento con la afición. Lo otro ya no lo controlo. No me gusta el paripé. Mi mujer me dice que tendría que salir más en la prensa. Pero si de una cosa estoy orgulloso es que no le debo nada a nadie, nada. Voy con la cabeza levantada. Lo que pasa es que la prensa crea opinión. Por ejemplo, se ha creado la idea de que me enseñan muchas tarjetas y el otro día por la calle una señora me dijo: "¡Ay, no juegas en Valencia, si es que te enseñan muchas tarjetas!". Y le aclaré que llevo cinco amarillas, mi primer ciclo. Y tienes que leer: "No se salva de su tarjeta". ¿En cuántos partidos me han sacado tarjeta y yo no me he enterado? Te cuelgan un sambenito y no puedes hacer nada.

-Debe ser un orgullo que, en esta vorágine de nombres o posiciones a reforzar, el lateral izquierdo no esté señalado...

-Un año dije que aunque viniera Superman jugaría, confío mucho en mí mismo. A lo mejor no hablan tanto del lateral izquierdo porque es el tapado, el que están buscando... No, en serio. El Sevilla tiene que mirar futbolistas, es lógico. Eso pasa en el Valencia, en el Madrid, en el Barça, en los equipos grandes, y forma parte del día a día.

-¿Usted se siente parte del nuevo proyecto del Sevilla?

-Yo estoy contento en la ciudad. Me quedan dos años de contrato, y eso es un mundo. A lo mejor el año que viene no cuentan conmigo y se cambia la perspectiva de futuro. Estoy muy a gusto, y mi familia también. Estoy en un gran club.

-El parón de la Liga da incluso para posibles sustitutos de Manzano...

-Él está trabajando para poner al Sevilla entre los cuatro primeros o en la UEFA. Está contento aquí, muy ilusionado. Los nombres son normales, y más con quince días sin fútbol. El míster está demostrando cuál es su idea y su patrón, que es jugar bien y ser ofensivo. Esto depende de la dirección deportiva y veremos qué pasa al final.

-Ha sacado adelante algunos asuntos espinosos, en cuanto a la convivencia del vestuario, ¿no?

-Es un hombre conciliador, busca lo mejor para el grupo. Le ha tocado resolver unos problemas algo difíciles, pero el grupo también ha ayudado. Y la prueba es que hay buen ambiente. No hay malos rollos. Eso es una virtud de él, saber conciliar y gestionar el grupo.

-¿Se sintió aludido por la insinuación de Cáceres de amiguismo?

-En absoluto. No sé ni por qué lo dijo. En mi caso, jamás he jugado ni por amistad ni por amiguismo. Ni yo ni nadie. Una cosa está clara, el entrenador quiere lo mejor para él, y lo mejor es que el grupo funcione bien. Es incongruente poner a alguien que sabes que no va a rendir.

-Pero el vestuario del Sevilla siempre había presumido de unión...

-No es un vestuario complicado. Es un vestuario muy global, hay gente de diferentes países, diferentes pensamientos, distintas culturas... Y ha podido haber alguna falta de entendimiento, pero el grupo es sano y siempre se ha intentado decir las cosas claras.

-¿Tiene usted voz en el vestuario?

-No, no. Los únicos que tienen esa categoría son Palop y Kanoute. Andrés, por lo que significa y todo lo que ha dado y va a dar al club, y Fredy por el carisma y lo que transmite. Son los líderes del Sevilla.

-¿Cómo ve la situación de Palop?

-Hay que valorar que ha estado un mes lesionado y que Javi cuando ha salido lo ha hecho muy bien. Andrés seguro que entiende la situación. Y sólo hay que verlo entrenarse, se entrena como un animal y su ánimo no ha decaído ni un ápice. Hay Andrés Palop para rato.

-¿Se puede decir lo mismo de Kanoute?

-Yo a Kanoute siempre lo quiero en mi equipo. Da tantas soluciones e interpreta tan bien el juego, que es esencial. Si él está bien, todos subimos el nivel. Por su edad le quedará poco tiempo a alto nivel, aunque está muy bien físicamente, no se ha lesionado muscularmente y ojalá siga muchos años ofreciéndonos lo que hasta ahora viene dando.

-Vuelve la Liga. ¿Puede haber roto la buena dinámica el parón?

-Esperemos que no. El parón debe habernos servido para cargar pilas y mirar de frente la clasificación, ver lo que queda y saber que, con un poco de suerte, en dos encuentros nos podemos poner a seis puntos del cuarto.

-¿Y cómo califica lo que ha sucedido con la amenaza de huelga?

-Absurdo, absurdo. En enero nos crucificaron por pedir lo nuestro. Los futbolistas sólo pedíamos que se saldaran las deudas con la gente que lleva sin cobrar un año, como le pasa al Rayo, al Mallorca... Y luego, al cabo de tres meses de que nos acusaran de niñatos consentidos y millonarios, amenazan con una huelga para pedir más dinero... Eso se habla al final de la Liga. No era ni el momento ni la forma.

-Volviendo a la Liga, ¿firmaría el quinto puesto?

-Yo firmo Europa ahora mismo. Pero mirando el calendario, el otro día se lo decía a un amigo, pienso que podemos, de verdad. Hay enfrentamientos directos, partidos complicados para todos. ¿Por qué no podemos ganar siete u ocho partidos de nueve? Ya lo hemos hecho, yo creo que podemos, aunque me llamen loco o tonto.

-Lo primero es ganarle al Zaragoza, que no va a regalar nada...

-El Zaragoza... Yo he estado tres años en esa situación de evitar el descenso y, amigo, ahí vas a muerte. El Zaragoza va a venir a morir y va a ser un muy complicado.

-¿Han hablado ya del Zaragoza?

-Sí, hoy hemos empezado a analizarlo. Es un equipo muy ordenado, aguerrido, y con jugadores de calidad: Uche, ya recuperado; Bertolo, Ander Herrera, Gabi... Y jugadores con mucha talla atrás; Jarosik, Diogo y Contini, de 1,85, que pueden hacer daño en la estrategia.

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