Negredo, de la sima a la cima

  • El ariete regresa a Almería, donde vivió su noche más negra, a punto de firmar su récord goleador · Confirmado como líder y gracias a él, el Sevilla ya sabe lo que es ganar sin Kanoute.

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El 15 de mayo de 2010 quedó grabado en la mente de Negredo. El delantero sevillista vivió una de sus peores noches justo en su regreso a su antiguo hogar, el estadio Juegos del Mediterráneo de Almería. Con el Sevilla jugándose la Champions, el vallecano perdió los nervios y protestó una decisión del juez de línea. Rubinos Pérez lo expulsó con una roja directa que, amén de suponerle en ese momento quedarse sin jugar la final de la Copa del Rey, lo puso en el centro de las iras del sevillismo. El club recurrió y Negredo jugó la final, aunque no logró ganarse la gracia de los aficionados. Entonces estaba metido en una sima de la que ha logrado salir poco a poco hasta llegar a su actual cima. Con su soberbio gol al Villarreal, logrado con su pierna derecha, algo nada habitual en él, marcó el decimonoveno de la temporada. Es una simple cifra, pero con mucho significado: con 19 goles, superó a Kanoute (18) e igualó su mejor marca, que logró en 2009, justo antes de fichar por el Sevilla. Ahora regresa a Almería como una referencia imprescindible del equipo de Manzano.

Negredo ha evolucionado muchísimo desde aquella aciaga noche en Almería. Gracias a su trabajo y a su mentalización, abandonó los nervios que lo lastraron durante su primer año en Nervión y ahora es difícil imaginar a un Sevilla sin Negredo. El futbolista ha conseguido integrarse a la perfección en el vestuario y en la ciudad y es una pieza fundamental para el juego, como demuestra que incluso haya superado a Kanoute en goles esta temporada y sea la principal referencia ofensiva. Anteriormente ya había dejado atrás a Luis Fabiano, que se quedó en 14 tantos antes de lesionarse y marcharse al Sao Paulo.

En aquellos días de mayo pocos podrían imaginar que Negredo incluso iba a despreciar públicamente, como ha hecho, la opción de compra del Real Madrid, cuando por entonces muchos hubieran firmado su devolución a Chamartín de forma inmediata. Pero él mismo, con su trabajo fuera y dentro del campo, le ha dado la vuelta a su situación como un calcetín. Ante el Villarreal destacó como un puntal que no sólo marcó el 2-0, sino que se fajó en solitario arriba, mejorando al equipo sobre todo cuando actuó como única referencia tras la salida de Romaric por Rodri, e incluso le dio el pase de gol al marfileño para que éste hiciera el tercero.

Con su excepcional partido ante el Villarreal volvió a demostrar que rinde mucho mejor cuando es el único ariete. Así, Negredo tiene más espacios para usar su dinamismo y su corpulencia fajándose con la defensa para bajar balones y pivotar ante la llegada de otros compañeros, y también para caer a las bandas y percutir con fuerza, como hizo en aquella jugada en la que cayó en el área tras ganarle la posición a Musacchio.

A pesar de esta realidad, que a Manzano a veces le ha costado ver, Negredo incluso ha conseguido esta temporada acabar con otro tabú: logró compenetrarse con Luis Fabiano hasta el punto de que nadie echó de menos a Kanoute en una fase en la que ambos cuajaron en una dupla muy bien coordinada. Un milagro casi comparable al otro que se certificó el domingo frente al Villarreal: el Sevilla ya sabe ganar sin el franco-malí. En gran parte, gracias al excelente momento de forma y motivación de Negredo.

El domingo vuelve a Almería, casi un año después de aquella negra sima, y lo hace en la cima, en el mejor momento de trabajo y reconocimiento. Es más, si logra marcar, alcanzará su récord goleador desde que es profesional, pues nunca llegó a los 20 tantos. Los habría firmado ya si no hubiese fallado un penalti en Santander (marcó los otros cuatro que lanzó). Pero, sobre todo, regresará a Almería confirmado como un líder y un pilar para el Sevilla del futuro.

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