Reyes cuenta ya hasta los segundos

  • El jugador, con todo cerrado excepto el finiquito con el Atlético, espera certificar hoy su salida del Vicente Calderón, donde está citado tras el entrenamiento para desvincularse. El utrerano podría tener que perdonar algo de lo que se le adeuda

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José Antonio Reyes no termina de ver el momento de volver a enfundarse la camiseta del Sevilla y ya casi ni aguanta la espera. El futbolista tenía previsto viajar ayer por la tarde a Sevilla para ser presentado hoy en el Ramón Sánchez-Pizjuán, el mismo escenario del que se fue entre lágrimas en enero de 2004, hace ya ocho años. Pero el tira y afloja que mantiene con el Atlético de Madrid para desvincularse una vez que pueda firmar el finiquito de su contrato le impidió coger su maleta y montarse en el AVE. Hoy espera hacerlo, después de una nueva reunión prevista con los dirigentes del Atlético de Madrid en el Vicente Calderón, donde está citado al mediodía.

El problema por el que se está haciendo esperar el regreso del utrerano es que el Atlético le adeuda importantes cantidades al futbolista, no sólo de la presente temporada, sino de la pasada. Reyes ya había acordado con los regentes colchoneros renunciar a las partes proporcionales de las primas pendientes, pero éstos le están apretando las tuercas a sabiendas de que el acuerdo que ha pactado con el Sevilla incluye una sustancial rebaja de su actual ficha, para prorratear en los cuatro años y medio que firmará en Nervión lo que iba a cobrar en los dos y medio que tenía en el Calderón. En Madrid la presión es fuerte porque hay una gran división en el entorno del club, la afición y la prensa sobre la idoneidad de una operación que sólo reportará al Atlético 3,5 millones de euros, cuatro a lo sumo si el Sevilla se clasifica dos veces a la Champions durante el tiempo estipulado de su contrato, lo que queda de esta temporada y cuatro más. Además, la falta de liquidez en el club rojiblanco es grande tras tener que despedir a Gregorio Manzano para firmar a Diego Pablo Simeone. Entienden que Reyes, igual que ha hecho un esfuerzo económico para recalar en el Sevilla, puede hacerlo en la otra dirección, perdonando parte sustancial de lo adeudado, ya que el Atlético no le ha puesto pegas a su traspaso, pese a que vaya a un club que lucha por similares metas. Algunas fuentes hablan de un montante total de tres millones de euros de pagos pendientes a Reyes, del que los rojiblancos quieren enjugar al menos la mitad.

El utrerano está impaciente por poder viajar hoy a Sevilla, según traslada su entorno familiar, ilusionado tanto o más que el futbolistas con su esperadísimo regreso. Con la maleta hecha, el jugador de 28 años se ejercitó en el Vicente Calderón, aunque no acudió luego a un acto solidario de la plantilla atlética para negociar su finiquito. Hoy está citado nuevamente después de que las negociaciones avanzaran lentamente. Reyes acudirá a entrenar a las órdenes de Simeone, quien ya tiene más que asimilado que el atacante zurdo no estará en su nueva plantilla, y luego intentará cerrar de una vez por todas su salida del club del Manzanares.

Tan avanzado está todo lo que no sea este aspecto pendiente que incluso los medios oficiales del Sevilla, la radio y la televisión, anunciaron ayer que todo está cerrado entre el futbolista y el club de Nervión y que también hay ya un acuerdo verbal entre José María del Nido y Miguel Ángel Gil Marín sobre las condiciones del traspaso, a falta de plasmarlo formalmente en los documentos pertinentes. En teoría, durante la mañana de hoy debería haber novedades, una vez que el primer interesado, el propio Reyes, firme su finiquito. El Sevilla y su familia lo esperan con los brazos abiertos.

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