Mallorca-sevilla· crónica

El Sevilla gana con desahogo donde ningún otro fue capaz (1-3)

  • El Sevilla acaba con su mala racha fuera de casa convirtiéndose en el primer equipo que puntúa en el feudo del Mallorca. El poder de reacción, la mayor virtud de un once que tuvo que sobreponerse a un tempranero gol en contra y a la injusta expulsión de Negredo cuando mejor manejaba el partido

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El Sevilla pone rumbo a Moscú henchido en su fuero interno y con la energía que dan tres puntos como los que sumó anoche el equipo de Manuel Jiménez en el fortín hasta ahora de Europa, el feudo de un equipo que había ganado todos sus partidos de Liga como local y que había encajado sólo tres goles ante su público. Eso, ganar en una plaza como el Ono Estadi, pone a los blancos de nuevo enchufados en una competición que no pueden descuidar y que de alguna manera estaba sacando a relucir algunas dudas con tres chascos en sus tres últimos desplazamientos: Barcelona, Madrid y Zaragoza. El Sevilla, sin duda, salió reforzado de cara a esa gran cita de pasado mañana en la Champions ante el CSKA y dando un golpe de autoridad en la Liga ante un rival, el equipo de Manzano, que estaba acechando peligrosamente sus intereses clasificatorios.

Y debe tener más efecto positivo esta victoria por cuanto llegó después de no pocas dificultades, piedras en el camino con un nombre propio, Teixeira Vitienes, que a punto estuvo de mandar al garete una fenomenal reacción del equipo sevillista al tempranero gol de Mario Suárez, otro obstáculo que también tuvo que salvar el equipo nervionense, que mostró una cara bastante seria y, sobre todo, con recursos en una cita para la que el entrenador había reservado a varias de sus piezas titulares. 

Porque al Sevilla lo sacaron del partido, o intentaron sacarlo, cuando más volcado estaba sobre Aouate y mejor sensaciones estaba dando. Justo después de empatar y con el Mallorca retrocediendo. El gol de Jesús Navas en una espectacular contra fabricada por Negredo y ejecutada con una de las mejores virtudes del vallecano, el dominio de los espacios largos con su pierna izquierda, era la campana que avisaba en el Ono Estadi de que el Sevilla iba a por los tres puntos. Pero el ex delantero del Real Madrid, quien en el último partido en Zaragoza ofrecía una imagen muy triste y poco contributiva con el equipo, se quedaba de piedra sólo dos minutos después de hacer la jugada de la noche en el empate de Jesús Navas. Fue una reacción con Martí similar a la que tuvo con Contini en la Romareda, pero para nada merecedora de la roja directa con la que Texeira Vitienes encendió la noche. 

Y frenaba así el colegiado cántabro a un Sevilla que había empezado a meter miedo de verdad después de la pájara inicial. El gol local, muy tempranero, llegaba tras una sucesión de errores gestada en un robo de Duscher que él mismo regaló al contrario con un intento de sombrero. Lo que más le duele a un portero es ver un balón entrar en su portería con él fuera de ella y eso fue lo que le pasó al valenciano, que demostró que no es infalible y quizá se precipitó.

Pero el Sevilla se animó muy pronto y en dos minutos, del 10 al 12, ya había llevado más peligro que su rival. Y era un milagro que Aouate por entonces no hubiera encajado ya el empate porque alguna ocasión fue más que clarísima, como un remate de Duscher que tras dos rebotes se colaba sin remisión. El 1-1 ponía las cosas otra vez como al principio, pero el equipo de Jiménez tendría más pruebas que superar. El comportamiento del Sevilla cuando se fue Negredo no fue malo. Estaba claro que el Mallorca iba a apretar y lo hizo aprovechando algunas deficiencias en el sistema defensivo que se materializaban sobre todo en contragolpes en los que el equipo blanco sufría, pero éste no le perdió nunca la cara al partido y dejaba claro en cada jugada que no pensaba irse de vacío.

Y menos con Jesús Navas en el campo. Se mascaba además que el árbitro estaba loco por compensar lo que había sido un error clamoroso y al Sevilla lo que le quedaba era aguantar hasta que esa acción de Teixeira se produjese, lo cual llegó en el último lance del primer tiempo, en una falta alevosa de Ramis que tampoco merecía el castigo de la roja.

El caso es que las fuerzas estaban igualadas y el Sevilla, ya con Luis Fabiano en el campo, se juramentaba para solucionar el asunto cuanto antes. Era un equipo que no dio nunca el paso atrás, nada que ver con el de las últimas salidas, Zaragoza o Getafe, aunque quizá lo que sí sorprendió fue la forma en que llegó el zarpazo de los de Jiménez. Dragutinovic, que tuvo una feliz vuelta cuajando además un buen partido en defensa, hizo subir el 1-2 en el marcador con un envenenado zurdazo en una falta que se tragó Aouate para no restarle plasticidad en su entrada por la escuadra. El primer paso estaba dado y lo siguiente era no dar tiempo al Mallorca de reaccionar. De eso se encargó Jesús Navas, que utilizó una de sus miles de incursiones por su banda para mandar un centro a Perotti y dejar el envite resuelto. Una victoria que tiene muchos factores favorables añadidos a los tres puntos. Autoestima, refuerzo del grupo y un tremendo respaldo para viajar a Moscú. 

Ficha técnica

ÁRBITRO: Teixeira Vitienes l (cántabro). Dejó injustamente al Sevilla con diez con una roja directa a Negredo por dejarle el pie a Martí. Luego se veía a leguas que estaba loco por compensar y lo hizo con la roja a Ramis.

TARJETAS: Amarillas Zokora (16'), Martí (36'), Luis Fabiano (40'), Rubén (54') y Nunes (92'). Rojas Negredo (24'), Ramis (46+) y Zokora (90').

GOLES 1-0 (5') Mario Suárez. Contra que vuelca al Mallorca por la izquierda, donde Castro centra al área, toca Dragutinovic y Palop sale de su zona para ser superado por Borja Valero, que centra al área para que Mario marque a placer. 1-1 (22') Jesús Navas. Negredo salva una jugada en la portería de Palop, avanza unos metros y lanza un larguísimo envío al palaciego, que aprovecha la salida en falso de Aouate para marcar a puerta vacía con la izquierda. 1-2 (56') Dragutinovic. Falta directa que el serbio saca desde la derecha a pierna cambiada con una parábola que sorprende a Aouate. 1-3 (62') Perotti. Jugada de Navas con pase horizontal al argentino, que golpea con la zurda imposible para Aouate.

Incidencias: Vigesimotercera jornada de la Liga BBVA, Ono Estadi ante unos 9.000 espectadores. Asistió Rafael Nadal.

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