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El arma secreta de Manzano

  • Martí es el que más partidos acumula este curso con el Mallorca · "Nuestro secreto es la unión", dice el ex sevillista

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En poco más de un año, Martí ya se ha hecho con los galones del Mallorca. Salió de allí muy joven y, tras pasar por el Sevilla, regresó el curso pasado para asentarse desde entonces como un puntal de un equipo que es la revelación de este curso: el único que ha ganado junto con el Real Madrid todos los partidos que ha disputado en su feudo. Allí jugará el Sevilla mañana un partido que se presenta como un reto para los bermellones, pues es el conjunto de más enjundia que va a pasar por el Ono Estadi. Deportivo y Villarreal ya hincaron la rodilla allí y ahora quieren repetir proeza los pupilos de Gregorio Manzano, cuyo brazo táctico en el campo es Martí.

El ex sevillista es el futbolista de campo que más partidos ha jugado esta Liga en el Mallorca, 21, sólo superado por el meta Aouate, que lleva 22. Martí es profeta en su tierra y, a sus 34 años, está viviendo una segunda juventud: "Gracias a Dios, estoy fenomenal. El año pasado jugué 40 partidos entre Liga y Copa y este año sólo me he perdido uno en toda la temporada. Cuando uno se siente útil rinde a un nivel más alto". Martí desvela cuál es uno de los secretos de este Mallorca: "Estamos muy contentos, hemos pasado de sufrir la temporada pasada por no descender a pelear por la Champions con todo un Sevilla. Y no ha cambiado nada. El bloque, el buen ambiente que hay en el grupo, saber que todos estamos involucrados en el tema..., ésas son las bazas. Estamos muy unidos por todas las situaciones tan difíciles que atraviesa la entidad. La clave es estar todos juntos y arropaditos", asegura el medio centro, cuyo oficio, calidad táctica y personalidad en el campo, donde se hacía notar su voz, se echa de menos en el Sevilla.

Se le habla de la importancia de este rol en el campo y Martí lo reconoce a medias, sin juzgar si el Sevilla actual adolece de la falta de un futbolista así: "No puedo juzgar desde aquí. En nuestra época las cosas funcionaban así, pero eso compete a todas las personas. Tener esa comunicación en el campo es importante, para que nadie se despiste".

Al mallorquinista no se le sube a la cabeza el éxito que está teniendo su equipo. Para el Mallorca, ya es un éxito poder disputar un puesto de Champions con el Sevilla, sobre una base humilde: "Tenemos una mentalidad muy clara, que es lograr cuanto antes los 43 puntos de la permanencia. Aspirar a Europa pasa por ganar al Sevilla; si somos capaces, con esos 40 puntos ya en nuestro poder, sí estamos capacitados para pelear por Europa". Y prevé un partido "abierto y con muchas ocasiones" ante un Sevilla que "está preparado para vivir con esa presión" de salir siempre a ganar, incluso donde no lo ha hecho nadie: "En casa hemos tenido más fortuna, sólo hemos encajado tres goles aquí y desde esa base pensamos que podemos ganar a cualquiera".

El ex sevillista desgrana algunas de las armas de su equipo: "Intentamos estar lo más juntos posible. Buscamos un juego combinativo, tenemos hombres de ataque que dan el último pase, y la referencia arriba es Aduriz, que es capaz de controlar y esperar a los que se incorporan para lanzarlos. Tenemos efectividad y atrás estamos mostrando mucha solvencia y seguridad".

Sin ver como un partido especial el de mañana, sí que se atreve a analizar la relación entre Jiménez y la afición sevillista desde la distancia: "Desde fuera no puedo opinar, pero viendo los resultados de un equipo que está en las tres competiciones y en una final, una final con mayúsculas, el nivel que está dando es extraordinario. La labor de Manolo que tantas disputas crea no da lugar a dudas, por el rendimiento extraordinario que les está sacando a sus jugadores. Que la gente crea que puede jugar mejor es respetable, pero llegar más lejos de lo que está logrando el Sevilla es muy difícil, porque lo que está haciendo está al alcance de muy pocos".

Y aporta otro matiz importante: "Da la sensación de que la gente no se acuerda de los momentos difíciles, de la época de Segunda. Yo recuerdo que cuando nos clasificamos para la UEFA todos estábamos celebrándolo, y ahora parece que llegar a una final no es síntoma de alegría. Hay que valorar bien el pasado y el presente", dice un jugador que es puro presente del equipo revelación, un futbolista cuya huella en el Sevilla es indeleble.

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