Del bombazo a las dudas

  • El Sevilla cierra el mercado invernal con el acierto del regreso de Reyes, la vuelta lógica de Cala tras la gran venta de Cáceres y la incógnita de Babá · Llegaron dos atacantes pese a las fisuras del equipo en el eje.

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La mala dinámica del equipo, preocupante en boca del propio Monchi tras el inesperado bache de juego de La Rosaleda, no debe oscurecer los méritos del Sevilla en el ajetreado mes de enero. Ayer se cerró la ventana invernal con un saldo positivo en lo económico, pues las llegadas de Reyes, Babá, Cala y Javi Hervás (éste para junio) costarán 8 millones de euros y la venta de Cáceres dejará 9,5. Además, Armenteros, sin sitio, volvió a Vallecas.

El regreso de Reyes insufló una inyección de energía en el sevillismo que ha perdido fuerza porque aún no ha revertido en victorias. Pero aquí no se trata de analizar el mal del equipo sino la gestión de la dirección deportiva en invierno. Como hace un año, ha habido importantes movimientos, aunque con diferencias entre 2011 y 2012. El año pasado fue el de la rectificación a mitad de curso, con las llegadas de Medel y Rakitic ante el doble chasco de Guarente y Cigarini. Y este año, el de las grandes oportunidades: la vuelta de Reyes y el traspaso de Cáceres. Aun así, la planificación y las correcciones de enero dejan un rastro de dudas.

Ver de nuevo a Reyes vestido con la camiseta del Sevilla sólo puede calificarse, desde una amplia perspectiva, como un bombazo, algo con lo que soñaban muchos sevillistas y no sólo José María del Nido y Monchi. Tanto es así que ni la fea racha en la que se ha metido el equipo minimiza el impacto en la ilusión por el utrerano, principal arma para la obligada remontada del equipo en la segunda vuelta.

El traspaso de Martín Cáceres a la Juventus por 9,5 millones es una gestión que puede incluirse en el capítulo de grandes ventas realizadas desde la planta noble de Nervión. Su plusvalía de casi 6 millones de euros en cinco meses es sorprendente, aunque con su traspaso se abre el abanico de las dudas.

La principal incógnita tiene que ver con la respuesta de un futbolista desconocido que no dejó una buena impresión en su forzado debut y que costó 3 millones de euros. Cierto es que el senegalés no tuvo un estreno feliz, pero quizá esto responda a que no se puso en escena en el contexto más idóneo, fuera de casa, ante un rival que jugó su derbi como una final y como segundo delantero centro. Pero no es menos cierto que la apuesta en este delantero netamente rematador que ya ha demostrado que no le gusta sobar la pelota choca con las necesidades actuales del equipo.

El Sevilla está adoleciendo de una evidente falta de consistencia en el eje, desde los centrales hasta los medios centro. En cuanto a éstos, el único de corte defensivo que tiene a sus órdenes Marcelino es Medel. Cada vez que falta éste debe adelantar a Fazio, pues parece que a Salva, que ahora está lesionado, nunca lo tomó en serio. Y si saca al argentino de la defensa ésta se queda semidesnuda y todas sus piezas empeoran. Las dos últimas derrotas coinciden con su ausencia en la zaga: en Vallecas y en Málaga. En ambos escenarios, el tándem Spahic-Escudé demostró una inoperancia absoluta.

La no clasificación para la Champions hizo necesaria una gran venta como la de Cáceres, con lo que el dinero ingresado, ahora sólo 1,5 millones, no puede ser reinvertido en las necesidades reales de la plantilla. Monchi ha tirado de las oportunidades de mercado, de ahí las llegadas de Reyes y Babá.

Y la vuelta de Cala responde a la lógica. El polivalente y joven defensa se marchó cedido al AEK para tener la continuidad y el crecimiento que aquí, con Cáceres, Spahic, presuntamente el apartado Alexis, Fazio y Escudé no iban a tener desarrollo. Ahora, ya más hecho, sí llega para sumar.

Monchi realizó una cuarta operación en enero: el fichaje para junio del cordobesista Javi Hervás. El medio centro de 22 años es una apuesta de futuro y también debe sumarse a los aciertos, pues el Sevilla se anticipó al Málaga y el futbolista desechó ir al Real Madrid Castilla ante la propuesta de Nervión.

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