Una conquista sin culminar

  • El Villarreal encara el final de campaña con la mirada en luchar por un título europeo y asegurar la cuarta plaza liguera · Su poder atacante es su mejor baza.

El Villarreal llega a este tramo final de temporada con la certeza de llegar en condiciones para pelear por los objetivos marcados a inicios de campaña. Con las semifinales de la Liga Europa por delante y la cuarta plaza muy encarrilada, los de Juan Carlos Garrido quieren mantener su estilo para soñar con un título que abra sus vitrinas y asegurar su participación en la próxima edición de la Liga de Campeones.

Pero llegado a este punto, todo está en el aire. El Oporto es un rival temible en Europa y Athletic y Sevilla no se han rendido en su afán por alcanzar el cuarto escalón liguero. Eso sí, el Villarreal parece más fuerte que nunca y algunos de sus hombres se han crecido en las últimas jornadas para ganarse el derecho a participar en cada cita de la Liga Europa. Además, la misión del cuadro castellonense es asegurar lo antes posible su cuarta plaza para centrarse en su imprevisible duelo contra el conjunto portugués.

El juego de toque sigue siendo su mejor aliado contra sus enemigos, mientras que el potencial de su delantera, con Rossi y Nilmar en números brillantes, es un problema para cualquier defensa del campeonato.

sin balón

Muchos problemas en el Villarreal cuando el rival toma la posesión. Es ahí cuando sus virtudes se convierten en carencias. La lesión de Ángel en el lateral derecho no ha sido resuelta con el fichaje de Cicinho o la mejora del canterano Mario.

Marchena ha rotado durante toda la temporada desde la defensa hasta el centro del campo, aunque la pieza de auténtico equilibrio es Bruno, convertido en el medio de contención ideal por la presencia de tantos atacantes a su alrededor. La reciente lesión de Gonzalo obligará al Villarreal a confiar en inexpertos como Musacchio y Catalá para jugarse la consecución final de los objetivos. Garrido no duda incluso en acudir a Wakaso cuando el encuentro pide más fuerza y menos espíritu de toque.

con balón

La gran virtud de este equipo radica en su facilidad para crear a partir de la zona media. La calidad de sus centrocampistas posibilita que la pelota se mueva con rapidez y los contragolpes se conviertan en una baza definitiva.

La llegada el pasado verano de Borja Valero cambió muchas variantes en el equipo. El ex del Mallorca puede liderar la media junto a Bruno para mejorar la salida de balón o puede situarse en la siguiente línea junto a Cani y Cazorla para crear en los últimos metros. Precisamente estos dos jugadores aseguran al cuadro castellonense mucha posesión de balón al ser volantes polivalentes, que no se anclan en las bandas.

Arriba, Rossi y Nilmar se encargan de justificar sus costes con goles de fabricación propia o ajena, pero siempre con talento. Si tienen metros, tienen piernas para irse. Marco Ruben es el mejor relevo gracias a su olfato goleador.

lo mejor

La capacidad de toque y profundidad de un conjunto que brilla con la posesión de balón por su buena disposición técnica.

lo peor

El ocasional desorden táctico provocado por el excesivo empeño en buscar siempre el ataque.

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