El gol por fin llega en segunda línea

  • Los estrenos de Medel y Trochowski obedecen a la obsesión de Míchel por potenciar el juego interior y el tiro exterior. Como en su Getafe, quiere a extremos y a medios aportando goles.

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Marcelino se quejó en alguna ocasión de ello, los números cantaban y los delanteros tampoco recibían demasiada ayuda. Una de las claves del Sevilla que maravilló con su fútbol fue la aportación goleadora de sus hombres de segunda línea, fundamentalmente Renato, pero incluso también Rakitic en la segunda vuelta en la que tanto él como Medel irrumpieron en el lánguido Sevilla de Gregorio Manzano.

El estreno goleador de Medel y Trochowski ante Osasuna supone un rayo de luz, un motivo para la esperanza y quizá también una prueba de lo que Míchel ha querido y quiere cambiar en este Sevilla. Es, junto con la recuperación de los hombres fuertes dentro del vestuario, de los capitanes, una de las ideas fijas que traía el entrenador madrileño a las que agarrarse para sacar al equipo nervionense de la situación en la que se había metido. En Anoeta quizá fue demasiado pronto y coincidieron circunstancias adversas, como el acto de indisciplina de Medel y Spahic, que motivaron un ligero cambio de planes, pero en su debut en casa, sobre todo en la primera mitad, ya se vio algo de lo que Míchel ha ideado para el Sevilla. Así, los goles que derrotaron a los de Mendilibar fueron conseguidos por hombres que se incorporan desde atrás, lo que, unido al buen nivel que mostró Rakitic durante los noventa minutos, demuestra la intención de explotar estos recursos, fundamentales, al igual que las bandas, para que el ataque de un equipo funcione correctamente.

Míchel, siguiendo la corriente que impera en el fútbol moderno prácticamente a nivel internacional, quiere impulsar el juego interior para optimizar los ataques, máxime cuando tiene a sus órdenes jugadores de calidad.

Ya se ha podido ver que el ex mundialista, independientemente del sistema, ya sea 4-3-3 o con 4-4-2, ordena que los extremos busquen con frecuencia el centro. Si ante Osasuna situó a Reyes en la banda izquierda con libertad para moverse hacia el interior y para que pudiera ejecutar sus pases en vertical con amplitud de campo, también se ha visto que Jesús Navas desde el partido ante la Real Sociedad puede entrar por el centro e incluso cambiarse de banda. Míchel no quiere extremos con sólo un movimiento de carril, sino con libertad para hacer diagonales y aprovechar mejor la perspectiva de disparo.

El entrenador del Sevilla sabe de la importancia de la línea de tres cuartos para que el poder realizador de un equipo se dispare. No en vano, en el Getafe logró que sus futbolistas marcaran más de la mitad de sus goles desde fuera del área, con gran aportación fundamentalmente de hombres como Manu del Moral (9 tantos la pasada campaña) y Pedro Ríos (7), pero también Casquero y Pedro León (8 en la anterior temporada en el Getafe).

Eso es lo que quiere Míchel en el Sevilla y para eso, en teoría, están en la plantilla Trochowski y Rakitic, también Reyes, Manu..., aunque hasta ahora no estaban apareciendo. Los goles del alemán y de Medel el pasado sábado fueron también de alguna forma producto de una posición algo más adelantada de los hombres del centro del campo, lo que posibilita que aparezcan más a menudo por el borde del área. El tanto de Medel, en una acción que suele repetir de vez en cuando con Chile y que hacía en Boca Juniors, es un botón de muestra. El gol no es sólo tarea de los delanteros, aunque éstos también deban aplicarse.

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