Otro guiño al sufrimiento

  • El Zaragoza sigue una nueva temporada abonado a la pelea por el descenso pese a los fichajes realizados · La llegada de Javier Aguirre ha mejorado el rendimiento.

"Llevamos tres años jugando finales", aseguraba Ander Herrera durante esta semana a las puertas del duelo de hoy ante el Sevilla. Mucha razón transmiten sus palabras sobre un Zaragoza nuevamente sumido en una zona baja de la que no consigue olvidarse.

La marcha de José Aurelio Gay ha servido de punto de partida a las intenciones de no pasar los mismos apuros del pasado. Los fichajes del verano no han conseguido forzar el efecto deseado, aunque algunos de ellos guardan en sus botas más talento del que hasta el momento ha podido verse en La Romareda.

La energía que transmite a los suyos Javier Aguirre parece el mejor aliciente para un Zaragoza en horas bajas incapaz de protagonizar buenos encuentros a domicilio, hecho menos dificultoso en casa, donde ha logrado encontrar el camino de la eficacia para sumar los puntos.

sin balón

La llegada del técnico mexicano mejoró la dimensión táctica del Zaragoza y con ello su habilidad para cerrar espacios. El equipo no teme dedicarse a la contención, aunque se encuentra incómodo con rivales dominantes. El doble pivote más habitual, formado por Ponzio y Gabi, suele tener una movilidad alta y es difícil que ambos pierdan la posición pese a que llegan al ataque con bastante frecuencia en los choques.

En defensa, los cambios son continuos. Uno de los grandes logros de Aguirre ha sido mejorar las prestaciones de sus laterales, Diogo y Obradovic, pertenecientes a ese grupo de defensores que suben la banda con valentía y ocasionan superioridad ofensiva.

Contini, Jarosik y Da Silva suelen aparecer en las alineaciones como zagueros, mientras que Edmilson no ha encontrado su mejor versión desde su llegada.

con balón

Mucha velocidad en la circulación del balón, aunque poca eficacia en los hombres de arriba para cerrar partidos dominados. Todo el juego pasa por las botas de Gabi, que equilibra en el centro del campo e inicia la salida de balón. Las gotas de talento aparecen a partir de la línea de tres que suele disponer Aguirre en casi todos los choques. Ahí intervienen hombres como Ander Herrera o Bertolo, los más creativos de la plantilla maña. En sus botas se fabrica el fútbol del equipo para que sus compañeros aprovechen mejor la apertura de espacios.

Resulta meritoria la recuperación de Jorge López, que va contando con más minutos desde el cambio de técnico y que aprovecha su capacidad de desborde para llegar al área rival. Uche, tras recuperarse favorablemente de su grave lesión, está recuperando su mejor nivel y es un fijo como único punta por su facilidad para el desmarque y su habilidad en la definición ante la meta rival.

lo mejor

El peligro de jugadores de clase como Bertolo y Ander Herrera posibilita que el equipo de Javier Aguirre sea capaz de crear ocasiones incluso sin ser protagonista del manejo de los encuentros.

lo peor

El miedo a estar siempre en la zona baja de la clasificación incrementa una presión a la que, normalmente, ningún equipo está capacitado para adaptarse.

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