El profesor Jiménez

  • El técnico compartió aula con el alumnado del curso de entrenadores en una charla en la que no se escondió y desmenuzó la presión que se sufre en la élite · “Por si acaso, las maletas las tengo hechas”

Comentarios 21

El entrenador del Sevilla volvió a las aulas para compartir con los alumnos de los niveles I y II una charla a la que llegó pidiendo brevedad por el cansancio acumulado en la vuelta de Moscú y se quedó cerca de dos horas. Jiménez se sintió a gusto, incluso cogió la tiza para explicar tácticas y movimientos en la pizarra y desveló secretos del mundo del fútbol profesional para que sirvan de enseñanza a los futuros entrenadores, que se preparan en los cursos que gestiona el Cedifa (Centro de Estudios, Desarrollo e Investigación del Fútbol Andaluz).

El preparador de Arahal reconoció que una de las principales dificultades con que se encuentra el profesional que llega a la élite es el trato con la prensa y la opinión pública, ya que se trata de una materia de la que todo el mundo cree entender. “El día en que tu equipo gana es por la genialidad de... y el día que tu equipo pierde es por tu culpa [...] La asignatura de saber llevar los resultados, la prensa... es dificultoso y quizá sea en lo que salimos más verdes de aquí. Pero saber manejar tus ideas sin mirar atrás es algo que se aprende con el tiempo. No hagáis nunca un cambio mirando a la grada”, comentaba Jiménez, repitiendo que la presión en el fútbol de élite es muy fuerte. “Hay que mirarse al espejo y decir... el que entiende soy yo y no el que no está día a día con el equipo. Una cosa es entender y saber ver el fútbol y otra muy distinta es transmitir fútbol. El entrenador tiene que transmitir fútbol y el futbolista no necesita grandes explicaciones, sólo necesita que le des soluciones y un mensaje conciso y claro”. Puso el ejemplo en el reciente partido en Moscú. “No puedes perderte en una charla al grupo. En días así hay que hablar a nivel individual y con mensajes claros. Como decirle a Navarro cómo hay que defender a Krasic y qué tipo de futbolista es”, añadió.

El técnico respondió a todas la inquietudes de los 90 alumnos aproximadamente que asistieron a su clase en la Universidad Pablo de Olavide, a los que contó su experiencia recordando su pasado en los cursos. “Con Bilardo, que junto con Luis Aragonés es de quien más he aprendido, entrenábamos todos los días mañana y tarde y cuando salía, muy cansado, no tenía ganas de venir a las clases. Pero llegabas y veías aquí a gente con un mono, que venía de trabajar en un Ayuntamiento... Eso te hacía pensar que merecía la pena. Luego, cuando entrenando veías a los compañeros quejarse de algún ejercicio, le intentabas transmitir lo que el entrenador quería decir. Ahí empecé a sentirme entrenador”, puntualizaba  el preparador arahalense, que explicaba sin ningún complejo el funcionamiento de un cuerpo técnico, como las sesiones a puerta cerrada. “Cuando yo jugaba había tres medios. Hoy es muy difícil y de cualquier cosa se puede sacar información. Os parecerá mentira, pero yo he deducido si algunos futbolistas del rival jugaban o no en 15 ó 20 segundos que puede durar un vídeo en un telediario”, recordando también cómo un técnico ayudante “te ayuda a llevar mejor, por ejemplo, la soledad del entrenador en la derrota”.

Los futuros entrenadores  le recordaron que, al margen de las opiniones de la prensa, que la afición está “dividida” sobre su trabajo, lo que Jiménez explicó en un tono parecido a como lo ha hecho con micrófonos delante. “Si aquí estamos cien personas y estamos todos callados, a quien se me escucha es a mí, que es el que estoy hablando”.  

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios