Una de tantas sorpresas

  • Las mínimas diferencias en la Liga del tercero hacia abajo señalan a Osasuna como uno de los inesperados invitados · Mendilibar vuelve a sacar el 100% a su grupo

Al margen de los presupuestos estratosféricos que disparan a Real Madrid y Barcelona en la tabla, la Liga ofrece una horquilla igualadísima de equipos en la que por momentos se alternan las sorpresas. Primero fue el Betis, con una racha de cuatro victorias en otros tantos encuentros que elevó hasta la primera plaza al cuadro de Mel. Menos fulgurante ha sido el paso del Levante que, a pesar de haber entrado en barrena, sigue metido en puestos de Liga de Campeones. Otros piropos se los ha llevado el Espanyol de Pochettino, que ya suena como relevo en banquillos de mayor postín que el de Cornellà-El Prat.

Tiene un lugar reservado en el capítulo de sorpresas Osasuna. Un equipo confeccionado con lo mínimo, pero con un estudioso del fútbol como José Luis Mendilibar al mando como garantía. Un dato que refleja el buen hacer del preparador vasco: cinco derrotas, sólo menos que los tres primeros clasificados (Real Madrid, Barcelona y Valencia). Los 68 puntos y el cuarto puesto de la campaña 2005-2006, con Aguirre, parecen utópicos, pero que le quiten lo bailado a los navarros que, sin figuras de renombre, llegan a Nervión después de tumbar al Barcelona.

sin balón

No se amedrenta el cuadro rojillo. Lo demostró en el citado encuentro ante el conjunto de Guardiola. Lejos de amilanarse ante el dominio culé, elevó un grado más su intensidad en todas las líneas evitando que el juego de salón de los azulgrana hiciera volar el botín del Reyno de Navarra. Eso sí, jugar en casa y ante un grande añade un plus de intensidad.

Mendilibar cuenta con una columna vertebral intocable y en la que se asienta la buena actuación del equipo hasta ahora. Andrés Fernández, en portería; Miguel Flaño, en defensa; Nekounam y Puñal, en el centro del campo; y Nino, en punta de lanza. La zona de atrás es la que más quebraderos de cabeza le está dando al ex del Valladolid, línea que ha modificado en numerosas ocasiones en busca de una seguridad que sólo ha aportado Flaño, y Andrés Fernández bajo palos.

con balón

El 4-2-3-1 que dibuja Osasuna sobre el césped otorga poderes absolutos al eterno capitán Puñal, y a Nekounam, en la medular. Son los encargados de conectar con los tres enganches: Raúl García, por delante, y Nino y Álvaro Cejudo, por las bandas. La temporada del ex rojiblanco está siendo notable, juega y hace jugar, y junto a Ibrahima es el máximo artillero rojillo con cinco tantos. Por su parte, el almeriense parece haber bajado el pistón respecto a campañas anteriores, pero su velocidad garantiza el nerviosismo de los zagueros rivales. Mientras, el cordobés, que se formara como futbolista en la cantera del Betis, se ha hecho con un puesto en el extremo derecho y sus internadas hasta la línea de fondo suponen una vía de ataque muy productiva para Osasuna.

Como hombres más adelantados, Mendilibar cuenta con un ramillete de cuatro estiletes: Lekic, Kike Sola, Ibrahima y el propio Nino, cuando no juega desplazado en banda. Los dos primeros parecen contar menos para el entrenador vizcaíno, aunque el serbio, que ha vuelto a ser convocado con su selección para dos amistosos, llega en forma e inspirado.

lo mejor

La racha goleadora de Lekic y el carácter luchador que imprime Mendilibar.

lo peor

La defensa no termina de cuajar. Los constantes cambios no han solucionado el problema.

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