La templanza de Amalfitano

  • "Sólo pienso en brillar en el Lorient para tener después las mejores ofertas", asegura el medio galo en su entorno más cercano · El Sevilla completaría con él su centro del campo.

La llegada de Morgan Amalfitano al Sevilla parece cuestión de tiempo. Lo es porque el futbolista francés tiene claro que no aclarará su futuro hasta que termine la temporada con su equipo, un Lorient que pelea por estar lo más arriba posible en el tramo final del campeonato liguero francés.

Tras la confirmación del fichaje del alemán Trochowski, el Sevilla quiere asegurar su elección para el próximo centro del campo para no quedar obligado a realizar intentos tardíos con imprevisibles consecuencias. El interés por el francés se basa en su gran polivalencia, ya que en su actual club ha podido desempeñar labores en casi todas las zonas del centro del campo. Eso sí, logra brillar con libertad para llegar al ataque y aprovechar su fuerza y su buena visión de juego. Pero, con muchas miras sobre él, el jugador asegura al término de cada entrenamiento que su mente sólo está en el presente. "Yo sólo pienso en jugar en el Lorient lo que queda de temporada, ya pensaré después del campeonato en las ofertas", insiste a la prensa cercana al club. "Quiero tener la cabeza fría y ayudar a mi equipo a terminar lo más alto posible en la clasificación. No estoy preocupado, si tengo un buen rendimiento, seguro que tendré buenas ofertas", admite.

Es la templanza de Amalfitano, que no quiere mirar al futuro ni pronunciarse sobre los mejores equipos postulados para su fichaje. Tiene razones para ello. En una temporada en la que está brillando con luz propia y termina contrato con su equipo, es consciente de que tendrá destinos que elegir, aunque algunos de ellos ya se hayan complicado. Lille y Olympique de Marsella parecían los mejores colocados para hacerse con sus servicios hace unos meses, sobre todo por la nueva perspectiva de fichajes impuesta en el club marsellés, que pretende abandonar su habitual despliegue económico de cada verano tras toparse con algunos desaciertos deportivos. Con prácticamente todo atado y con el enorme interés mostrado por el director deportivo del Marsella, José Anigo, el jugador parece ahora alejarse por la ausencia de respaldo a la figura de Didier Deschamps, su entrenador, más cerca de abandonar el club a final de temporada que de quedarse, incluso si termina llevándose el título liguero. Lo que parecía un acuerdo casi seguro en enero se convirtió en un adiós casi definitivo entre el Marsella y Amalfitano. Ahora el jugador no quiere vincularse de forma definitiva a ninguna propuesta anticipada.

El Sevilla, mientras, contaría con la satisfacción de reforzar su centro del campo tras una campaña que resultó problemática en esa posición, aunque ya en el mercado de invierno solucionara carencias con las llegadas de Medel y Rakitic. La obligación se centrará en dar salida a las piezas que sobran de cara al nuevo proyecto y dejar cerrada esa parcela táctica para la campaña venidera. Mientras tanto, Amalfitano prefiere esperar. Sabedor de que la templanza se ha convertido en su mejor aliado.

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