Asciende a 166 el número de muertos por los aludes en Afganistán

  • Más de 2.500 personas han sido rescatadas con vida, pero las autoridades desconocen la cifra de personas que todavía podrían estar atrapadas por la nieve.

Al menos 166 personas han muerto sepultadas y otras 125 han resultado heridas desde que el pasado lunes se registraran una serie de avalanchas de nieve en el mayor paso de montaña de Afganistán, según datos del Ministerio del Interior. 

El portavoz ministerial, Zemarai Bashary, explicó que 32 vehículos han sido destruidos y otros 70 han quedado dañados por un gran alud de nieve en el paso estratégico de Salang, situado en la provincia norteña de Parwan. La carretera por la que transitaban los vehículos quedó inmediatamente bloqueada y Bashary admitió que aún no ha sido totalmente despejada. 

Según el portavoz, las tareas de búsqueda y rescate que han tenido lugar durante las últimas 48 horas ya casi han finalizado y, por el momento, los equipos de salvamento han hallado 166 cadáveres, aunque no precisó el número de personas que podrían seguir atrapadas por la nieve. Otras 2.600 personas han corrido mejor suerte y han sido rescatadas del paso septentrional de Salang, la principal arteria vial que comunica Kabul con las montañosas provincias del noreste afgano. Previamente, el mismo portavoz había precisado en otra rueda de prensa que 400 efectivos policiales y miembros de los equipos de salvamento continuaban con las tareas de rescate y que la nieve había sido retirada de unos 3,5 kilómetros de carretera. 

El martes el Gobierno afgano ya informó de la muerte de una treintena de personas en la avalancha, pero a medida que han ido avanzando las labores de rescate se ha desvelado la magnitud de la tragedia. El presidente afgano, Hamid Karzai, expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y ordenó a las autoridades "hacer todos los esfuerzos posibles para que se reabra lo antes posible el túnel y dar ayuda a los que la necesitan", según un comunicado del gabinete presidencial. 

En el paso de Salang hay un túnel, construido en 1965 por la Unión Soviética, con unos 2,6 kilómetros de longitud que horadan la cordillera de Hindu Kush, imprescindibles para enlazar Kabul con algunas de las más importantes ciudades del norte afgano. La Fuerza Internacional de Asistencia la Seguridad (ISAF), misión militar bajo mando de la OTAN, dio cuenta de que las Fuerzas Aéreas afganas, con la ayuda de "mentores de la ISAF", llevaron a cabo varias misiones para rescatar a los motoristas atrapados por la nieve. Algunos de ellos fueron trasladados a la principal base estadounidense en suelo afgano, en Bagram, cerca de Kabul. La ISAF también dijo haber entregado mantas y ayuda humanitaria en la zona. 

El túnel de Salang fue dinamitado en 1997 por la Alianza del Norte para cortar en dos Afganistán y dificultar el avance de la milicia talibán, ya instalada en el poder en Kabul pero que no controlaba parte del tercio septentrional del país. Desde entonces se han llevado a cabo obras de restauración en el paso, que llegó a convertirse en un cementerio de minas y explosivos. Los aludes y el atasco vial a causa de las condiciones climatológicas en el paso de Salang han sido relativamente frecuentes durante los últimos años. 

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