Fuertes lluvias en Pakistán siegan miles de vidas y dejan millones de afectados

  • El Gobierno trabaja para organizar evacuaciones masivas y se prepara para posibles brotes de epidemias · La falta de medios y los daños causados dificultan los rescates en las peores inundaciones de los últimos 80 años

Las fuertes lluvias monzónicas caídas recientemente en Pakistán han provocado las peores inundaciones de los últimos 81 años en el país. Hasta la fecha, centenares de puentes y carreteras se han visto colapsadas, la cifra de afectados asciende a los tres millones y se hasta el momento se habla de más de 1.500 personas muertas.

Sin embargo, estas cifras podrían ir aumentado debido a las dificultades para acceder a las zonas más remotas y devastadas, según afirma la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA).

En este contexto, Pakistán prepara una evacuación masiva en el sur del país ante el avance de las inundaciones y por la posibilidad de que aparezcan brotes de epidemias que agraven aun más la dramática situación que se vive en el país, según advirtieron ayer organismos internacionales.

El terreno montañoso de la zona más afectada, Jyber-Pajtunjwa, en el noroeste, y los daños a las infraestructuras dificultan las tareas de rescate y asistencia. Todo ello unido a que Pakistán carece de suficientes helicópteros para enviar ayuda por aire a los afectados.

Aunque diferentes miembros del Ejército y voluntarios civiles luchan para llevar comida, agua potable y medicinas a los supervivientes, según la Organización Mundial de las Salud (OMS), uno de los principales miedos es la emergencia de enfermedades relacionadas con la contaminación del agua, como la diarrea aguda, y las afecciones respiratorias.

"Aún no se ha registrado ningún caso de cólera, pero estamos en alerta por si se pudiera producir", dijo Fadéla Chaib, protavoz de esta agencia de la ONU.

Ahora, los principales esfuerzos de la OMS radican en coordinar las ayudas para frenar la eclosión de enfermedades y distribuir los medicamentos necesarios, porque según comentó el representante de la ONG Unicef en Pakistán, Martín Mogwanja, "la devastación es masiva. Alrededor de tres millones de personas, entre ellos un millón de niños, necesitan urgentemente comida, agua potables y medicinas".

Las inundaciones, además, han destruido las infraestructuras de carreteras y puentes, dejando zonas incomunicadas y hospitales desamparados, una situación "insostenible", según la OMS, para miles de familias que, después de haber perdido sus hogares, acampan en escuelas y en lugares más resguardados.

Esta destrucción de las infraestructuras está dificultando el trabajo de miles militares y voluntarios que colaboran en las tareas de rescate. Helicópteros militares están repartiendo paquetes con comida y medicinas. Pakistán, como se señaló con anterioridad, no cuenta con muchos de estos aparatos, por lo que están considerando pedirlos prestados a otros países y a la ONU.

A la dramática situación de las fuertes precipitaciones que han causado inundaciones y deslizamientos de terrenos destruyendo miles de viviendas y devastando las tierras agrícolas en una de las regiones más pobres de Pakistán, se le agrega la violencia en la zona fronteriza con Afganistán golpeada por la violencia atribuida a los insurgentes talibanes y a grupos vinculados a Al Qaeda.

En cuanto al auxilio internacional, España está preparando un envío de ayuda humanitaria, según informó ayer el ministerio de Asuntos Exteriores español. "La ayuda consiste básicamente en cocinas, kits higiénicos, mantas y material de cobijo".

Además de este envío, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) ha movilizado una importante partida económica a través del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas, de la que una aparte se destinará "para la distribución de alimentos en el noroeste de Pakistán".

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